lunes, 27 de febrero de 2012

Crónica de una derrota anunciada

Por Decio Machado / Sociólogo y periodista


El ámbito en el que la Constitución de Montecristi es más generoso es sin duda el correspondiente a los derechos. Prácticamente todos los 86 primeros artículos de la Carta Magna ecuatoriana están dedicados a señalar los derechos de los que gozarán individuos y grupos sociales. No hay campo en el cual no se reconozca derechos: cultura, educación, ciencia, salud, alimentación, tecnología, ambiente, agua, naturaleza, seguridad o buen vivir.…

Entendiendo entonces que la Constitución apuesta por crear sujetos de derechos, algunos incluso innovadores como es el caso de la naturaleza, lo que se define como poder judicial debería funcionar de manera impoluta, para que el Estado realmente ejerza su principal función como protector de individuos y grupos, así como responsable de su bienestar.

Desprestigio de la administración de justicia

Según una encuesta de Gallup de 2010[1], solo uno de cada cinco ecuatorianos confíaba en el sistema judicial[2], lo que indica que la sociedad percibía que no se administraba adecuadamente la justicia en el país.

En este sentido, teniendo en cuenta que recién se ha empezado un tortuoso proceso de modernización de la justicia, es indudable que la administración de justicia ecuatoriana atraviesa profundos problemas de gestión y reputación.[3]

Sobre la premisa anterior se justificó la Consulta Popular del pasado 7 de mayo, promovida por el presidente Rafael Correa y por la cual se convocó a la ciudadanía a posicionarse sobre 10 preguntas de las cuales cuatro[4] de ellas hacían referencia al tema de justicia.

Aunque con muy estrecho margen[5], la posición defendida por el mandatario fue respaldada popularmente, lo que permitió iniciar un proceso de transformación de la administración de justicia tutelado por el presidente de la República y notoriamente diferente al que estaba contemplado inicialmente en el texto constitucional.

Legitimado el proceso, diversos sectores sociales vinculados a la temática, demandaron al presidente Correa que su reforma no se limitase al recambio de jueces, si no que se impulsara un amplio y democrático debate social, y que se sentaran las bases para una real independencia de la Justica respecto del Ejecutivo y grupos de poder económico.

Dos sentencias sorprendentes en el transcurso de proceso de reforma de la Justicia

El 22 de marzo del año pasado el presidente Rafael Correa demanda por injurias y pide un indemnización de 80 millones de dólares y prisión de tres años para Carlos, César y Nicolás Pérez, como propietarios del diario El Universo y para su ex editor de opinión Emilio Palacio, por el artículo publicado el 6 de febrero del año pasado titulado “No a las mentiras”.

La demanda del presidente Correa se realiza tras la publicación en la sección de columnistas de El Universo de un artículo de opinión de Palacio en el cual se afirma que el mandatario podría ser acusado de “cometer crímenes contra la humanidad por haber ordenado fuego a discreción”[6] contra un hospital lleno de civiles durante la revuelta policial ocurrida el 30 de septiembre de 2010.

Con una celeridad inusitada para el sistema judicial ecuatoriano, el 21 de julio de 2011 el juez Juan Paredes, encargado del Juzgado Décimo Quinto de Garantías Penales del Guayas, sentencia a tres años de prisión a los imputados y ordena el pago de 40 millones al presidente de la República.

Casi siete meses después, la jueza temporal Mónica Encalada, implicada en la causa, denunciaba en una declaración juramentada que había sido víctima de presiones para que sentenciara a favor del presidente Correa y que el juez Paredes le había indicado que la sentencia ya estaba redactada y había sido realizada por el abogado Gutemberg Vera[7], el letrado del Presidente de la República[8].

De igual manera procedió el presidente Correa contra los periodistas de investigación Juan Carlos Calderón y Christian Zurita, quienes publicaron en agosto del 2010 el libro “El Gran Hermano”[9], donde se recopilaba una investigación periodista que ambos realizaron para el Diario Expreso, y donde se relata “la pasión por el poder de la familia Correa-Delgado”[10] y denuncia los millonarios contratos logrados por Fabricio Correa, hermano del presidente, durante los primeros años de gestión de este. En realidad quien formula dichas aseveraciones es el hermano del presidente, en una larga entrevista publicada primero en Diario Expreso y luego en el mencionado libro, transformado en un best seller en las librerías ecuatorianas.

En el caso de los periodistas de investigación, el presidente Correa exigía un pago de 10 millones de dólares –cinco a cada uno- por daño moral, aduciendo la existencia de “falsas, maliciosas y temerarias afirmaciones publicadas en el libro”[11].

El pasado primero de febrero, la jueza Quinta de lo Civil de Pichincha, Mercedes Portilla, dictaba sentencia en primera instancia de esta causa. Su resolución: pago de 2 millones de dólares (1 millón por cada periodista) más 100 mil dólares de pago a los abogados del Presidente de la República, por el supuesto daño moral causado al presidente Rafael Correa.

En la definida por muchos como “surrealista”[12] providencia firmada por la jueza Portilla, no se muestra la existencia de pruebas por sufrimiento físico o psíquico que Correa dice haber padecido. Se señala que estas pruebas no son necesarias “por la sencilla razón de que el daño moral refiere a lo espiritual, a lo inmaterial, a aquello que solo la persona que lo sufre puede indicarlo, siendo innecesario que un profesional de la psiquiatría o psicología certifique tal padecimiento”. Y que con la declaración presidencial se había demostrado el daño causado…

En ambas demandas referenciadas con anterioridad el presidente Correa ha contado con la asistencia del abogado Gutemberg Vera y su hijo Alembert, este último carente de currículum profesional calificable por haber estado hasta hace menos de dos años estudiando en la Universidad Complutense de Madrid. El abogado Vera padre, es conocido en el mundo del derecho ecuatoriano por haber defendido a personajes tan siniestros como el empresario Fernando Aspiazu[13], quien fue procesado por las irregularidades cometidas en el manejo del Banco del Progreso, o al ya fallecido ex presidente y ex alcalde de Guayaquil, León Febres Cordero[14], quien fue demandado por el despido de siete mil trabajadores municipales.

La independencia del nuevo poder judicial queda en entredicho

El arranque de la nueva Corte Nacional de Justicia no ha sido fácil. Apenas veinte días después de su puesta en marcha, tuvo que afrontar el recurso de casación[15] interpuesto por los abogados del diario El Universo.

Todos los ojos del país e incluso de diversas instituciones internacionales estaban puestos sobre la recién inaugurada Corte. Para nadie era desconocido que la sentencia de El Universo tendría consecuencias no solo para los demandados, sino para todo el país y sobre todo para el sistema de administración de justicia en restructuración.

La presión ejercida sobre la Corte Nacional de Justicia por parte del presidente Correa fue constante tanto antes como durante el transcurso de las trece horas de sesión: sus mensajes de twitter reproducidos por los medios de comunicación, una rueda de prensa durante la sesión y una multitud de ministros y asambleístas copando la sala de sesiones de la Corte, fueron parte de las acciones emprendidas en pro del presidente de la República.

Los militantes de Alianza PAIS instalados en las afueras del edificio de la Corte Nacional de Justicia protagonizaron durante el transcurso del día varios altercados con los trabajadores,camarógrafos y periodistas, de varios medios de comunicación privados. Presas por momentos de una especie de delirio emocional, estos seguidores del correísmo alcanzaban su climax alrededor de hogueras callejeras que mantenían su fuego alimentándose de periódicos, en un esperpéntico ritual que recordaba a los Camisas Pardas la noche del 10 de mayo de 1933 en la Bebelplatz de Berlín. Ya en la madrugada del 16 de febrero, los tres jueces de la Corte Nacional de Justicia dictaminaron por unanimidad declarar improcedente los recursos de casación presentados por la defensa de El Universo.

El presidente Correa ganaba así la causa contra El Universo y se ratifica la sentencia de tres años de cárcel para los cuatro encausados y el pago en conjunto de 40 millones de dólares por la publicación de la columna “No más mentiras”.

Las consecuencias de los juicios promovidos por el presidente Correa

En el caso de la sentencia sobre el diario El Universo, la Corte Nacional de Justicia procede para muchos juristas ecuatorianos con una sentencia anticonstitucional. El principio de proporcionalidad, consagrado en el artículo 76, numeral 6[16] de la Constitución de Montecristi, quedó vulnerado, dada la desproporcionalidad de la pena.

Teniendo en cuenta que el salario del presidente de la República alcanzó tras la resolución Nº 20 del Ministerio de Relaciones Laborales expedida el año pasado los $6.600 mensuales (sin contabilizar viáticos), la sentencia de 40 millones reafirmada por la Corte Nacional de Justicia supondría que podría estar tanto él como sus futuras generaciones sin trabajar durante 498 años.

La desproporcionalidad llega incluso al punto de que es una pena inejecutable dado que ni siquiera con la venta del periódico podría satisfacerse la deuda[17].

De igual manera, aplicar una figura legal como la de autor coadyuvante en un caso por injurias calumniosas es una acción jurídica que no tiene antecedentes; y es un mal precedente para la libertad de expresión en el país. La autoría coadyuvante, no es otra cosa que la participación necesaria para la comisión de un delito, y por lo tanto esa figura se aplica principalmente para los casos que tienen que ver con la delincuencia y tiene que ver con la complicidad en el mismo.

Bajo las tesis anteriormente expresadas, la Corte Nacional de Justicia habría procedido con un nuevo golpe contra los principios emanados de la Constitución de Montecristi, cosa que sin ser ninguna novedad en el quehacer cotidiano del Estado ecuatoriano, supone ir enterrando en vida al texto constitucional más avanzado e innovador del planeta.

En lo referente a la sentencia contra los periodistas Calderón y Zurita, se golpea fuertemente a un género apenas existente en el periodismo ecuatoriano, la investigación periodística, pero necesario en un Estado democrático y que tuvo sus máximo exponentes en la década de los 60 en las figuras de Truman Capote[18] y Tom Wolfe[19], o en Ecuador de los años 80 y 90 a través de la figura de María Albán.

Reacciones internacionales

La insólita y desproporcionada sentencia contra el El Universo así como la persecución jurídica a la que se han visto sometidos los periodistas Calderón y Zurita propiciaron la reacción de diversos sectores tanto dentro como fuera del país.

En el ámbito nacional, tanto las redes sociales como innumerables actores sociales y personalidades públicas manifestaron su rechazo a la desmedida sentencia contra el diario guayaquileño. Los posicionamientos no se distinguieron entre sensibilidades políticas más conservadoras o más progresistas, dado que para los críticos de la sentencia no se trataba de defender al periódico en si mismo, el cual podría ser calificado como el órgano de comunicación más cercano a la oligarquía histórica del país. Lo que preocupa es la libertad de expresión en el Ecuador y más en concreto la independencia del poder judicial con respecto al poder político.

En lo referente al plano internacional, que es donde más sintió el régimen los golpes políticos, no fue solo la resolución de la desprestigiada Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidiendo medidas cautelares y suspensión de la sentencia, sino la reacción de los medios de comunicación de innumerables países censurando la sentencia y el posicionamiento de varios presidentes y ex presidentes latinoamericanos cuestionando la independencia del poder judicial en el Ecuador. Ningún presidente latinoamericano se solidarizó públicamente con el presidente Correa cuando llegaron las embestidas internacionales, y cualquier comparación con el caso de Radio Caracas Televisión (RCTV) sería desafortunado por que lo sucedió en el 2007 fue la decisión del Estado venezolano de no renovar la concesión de RCTV, una situación notablemente diferente a la sanción desmedida de imposible cumplimiento aplicada sobre El Universo. De forma específica en lo que tiene que ver con las penas de cárcel en el caso ecuatoriano.

La sinrazón y vehemencia mostrada por el presidente Correa, sumada a la falta de criterio estratégico de sus asesores, ha mandado al traste toda una política desarrollada durante años por parte del Estado ecuatoriano de posicionamiento internacional (de forma especial a partir de los sucesos de Angostura -marzo de 2008). Y ahora: ¿A qué países solicitar aportaciones al Proyecto Yasuní-ITT?, ¿Cómo recurrir nuevamente al CIDH en caso de que el gobierno colombiano o de cualquier otro país vuelva a violentar la soberanía del país nuevamente?, ¿Cómo afectará esta situación al juicio interpuesto en el Tribunal de La Haya por las fumigaciones de glifosato realizados por la Fuerza Aérea de Colombia en territorio fronterizo ecuatoriano con grandes afectaciones para la salud de las personas y el hábitat?, ¿Con qué legitimidad moral actuará el Estado ecuatoriano en el enfrentamiento jurídico interpuesto por las víctimas contra la mentirosa transnacional Chevron Texaco tras la contaminación dejada por está en la Amazonía?, ¿A qué nuevo foro internacional va a concurrir el presidente Correa o los ministros de la revolución ciudadana a plantear la necesidad de una nueva gobernanza global tras demostrar su incapacidad en generar una nueva gobernanza a nivel nacional?

El Víacrucis del presidente Correa

El 27 de febrero, exactamente 20 años después de que George Bush padre anunciara el fin de las hostilidades en el Golfo Pérsico y por lo tanto el cese de los bombardeos aéreos que significaron un castigo diario sobre la población iraquí, el presidente Correa en el Salón Amarillo de Carondelet perdonaba de igual manera a los condenados del caso El Universo, así como anunciaba su intención de desistir en la causa contra los periodistas Calderón y Zurita encausados por escribir el “Gran Hermano”.

Dos días antes, la Secretaría de Comunicación de la Presidencia de la República había remitido a todos los funcionarios públicos del país una misiva por la cual se les convocaba a seguir en vivo mediante determinados medios públicos[20] la alocución presidencial.

El presidente Correa había convertido sus causas personales, ambos juicios fueron emprendidos por el ciudadano Rafael Correa alegando a injurias contra su honor, en una causa de Estado en la que se involucraba incluso a los funcionarios públicos en su seguimiento. En la tarde del mismo 27 de febrero todos los ministerios del Ecuador tienen en sus páginas web la carta pública del mandatario, por orden expresa emitida desde el Palacio de Carondelet.

Con el Salón Amarillo repleto de ministros, responsables del Legislativo y funcionarios públicos de alto standing, todos ellos con cara de devoción como si asistieran a una misa del Sumo Pontífice (de hecho era distinguible la presencia de la curia según se visualizó en las imágenes emitidas por la TV estatal), el presidente Correa durante treinta minutos narró el “Viacrucis” al que se vio sometido por la “prensa corrupta” para el escarnio de él y de su familia.

Cual personificación de la imagen de un “cristo redentor”, narró su propia crucifixión por los medios de comunicación al servicio del capital y los intereses extranjeros para luego terminar “perdonándolos” en aras al interés del país.

Definió la desproporcionada sentencia contra El Universo como una sentencia histórica contra la dictadura mediática que sufre el Ecuador y el conjunto de América Latina. Indicó que a través de está, se había lavado su honra y que lo que siempre buscó fue la verdad, posicionando el logro de los tres objetivos que había pretendido: demostrar que El Universo mintió, evidenciar que los responsables de este hecho no es solo el articulista sino también el diario, y hacer que los ciudadanos ecuatorianos y latinoamericanos pierdan el miedo a la prensa ganando juicios como él lo había protagonizado.

Con la alocución presidencial realizada en la mañana del 27 de febrero, ignorado “día del civismo” en el Ecuador y de recordatorio de la batalla de Tarqui de 1829, el presidente Correa pretende dar fin a una de las más sonadas telenovelas políticas ecuatorianas, en este caso, generada y protagonizada por él mismo, pero que en la que realmente su protagonista principal ha sido la intolerancia.

El error estratégico de pensar que semejante desproporcionalidad en la sentencia contra El Universo o la realizada contra los periodistas Calderón y Zurita podría pasar desapercibida en el ámbito internacional, demuestra la incapacidad política de los asesores en política internacional del presidente Correa así como la ineficiencia de la Cancillería del Ecuador, la cual a través de sus declaraciones no ha hecho más que enconar el caso en el contexto internacional.

Lo anteriormente descrito no cuestiona el hecho de que el devenir de los medios de comunicación en América Latina está directamente vinculado con el futuro de sus democracias.

Algunas reflexiones finales

Cierto es que en la actualidad la dictadura mediática pretende suplantar lo que alguna vez fueron las dictaduras militares. Son los grandes grupos económicos los que han usando históricamente a los medios de comunicación y quienes deciden quién tiene y quién no tiene la palabra, así como quién es el protagonista y quién el antagonista ante las nuevas realidades, no por ello revolucionarias, que se están dando en el continente.

Los sectores oligárquicos que más gritan contra los cambios reformistas que se están dando en los ámbitos económicos, sociales y políticos, han sido quienes han logrado más pantallas en las televisiones al uso, mientras que las grandes mayorías siguen afónicas sin voz y sin imagen.

Es un hecho difícil de cuestionar el que el modelo comercial que nos llega permanentemente a través de la información, la publicidad o las series de televisión y la cultura de masas, es un envase con un lacito de colores que disfraza y distorsiona la realidad y que conlleva también un discurso ideológico agresivo y limitante de las libertades ciudadanas.

Sin embargo pensar que el viejo sueño común de muchos comunicadores sociales progresistas en América Latina de generar un periodismo independiente, veraz, ético, profesional y comprometido pasa por hacer lo mismo que los medios privados pero supuestamente al otro lado de la barricada, es no entender en absoluto el porqué de tantos periodistas detenidos, torturados, asesinados o desaparecidos en el continente.

Nunca los periodistas de la izquierda latinoamericana han rasgados los periódicos, por muy conservadores que estos fueran, como lo ha hecho en más de una ocasión el presidente Correa ante millones de televidentes en sus cadenas sabatinas. La destrucción de periódicos y libros ha sido históricamente un atributo propio de regímenes totalitarios. Nunca el periodismo profesional de izquierdas ha sido generador de medios de comunicación acríticos con el poder político o económico como lo son los medios estatales ecuatorianos, los cuales esbozan largas críticas contra los movimientos sociales, en especial contra el movimiento indígena, pero no cuestionan el papel de las transnacionales en el país. No es para esto por lo que derramaron su sangre Rodolfo Walsh y tantos otros en las últimas cinco décadas de historia latinoamericana.

Por otro lado, la sentencia contra el diario El Universo no rehabilitó el mancillado honor del mandatario ecuatoriano, todo lo contrario, el artículo de Palacio fue publicado en al menos nueve países latinoamericanos por distintos periódicos y otros medios de comunicación. La noticia de la desmesurada sentencia ha dado la vuelta al mundo, y la imagen el presidente Correa nunca ha estado tan cuestionada y desgastada internacionalmente como en estos momentos.

Esta responsabilidad tiene una identidad superior, dado que es la imagen del país la que ha quedado en cuestión en el ámbito internacional.

Y por último, los recién elegidos jueces de la Corte Nacional de Justicia acarrearan sobre sus espaldas la deslegitimación internacional de la que se ha hecho gala su sentencia.

¿Qué legitimidad le queda ahora a la tan deseada como necesaria reforma de la administración de justicia del Ecuador?

El presidente Correa se equivocó al realizar su alocución presidencial un 27 de febrero, fecha en que fue estrenada en 1814 en Viena la Octava Sinfonía de Beethoven, quizás su única obra desenfadada y alegre. Debería haber elegido sin duda el 2 de enero, dado que ese día de 1793, lo que se estrenó fue la Misa de Réquiem de Mozart.

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[1] http://www.vistazo.com/ea/especiales/imprimir.php?Vistazo.com&id=4273

[2] Con tan solo un índice de confianza del 21%, Ecuador solo supera a Haití y Perú en confianza de su sistema judicial entre los países de la región.

[3] Estos problemas están vinculados a: crecimiento de la conflictividad por la vía contenciosa; un indigerible aumento de casos en judicaturas saturadas de trabajo y con evidentes insufieciencias materiales, técnicas y profesionales; la palpable falta de capacitación en amplios sectores de jueces y funcionarios de la justicia respecto a nuevas legislaciones y procedimientos; una escandalosa falta de homogeneidad en los despachos de causas; un anticuado sistema en la administración que conlleva falta de optimización de espacios, deficiencias tecnológicas, modelos de gestión arcaicos y falta de dinamismo en sus funcionarios; la inexistencia de modelos de transparencia en los procesos judiciales; la desidia generalizada de profesionales y técnicos; y, la mil veces denunciada carencia del principio de honestidad.

[4] Las dos primeras tenían con ver con agudizar el régimen represivo y las otras dos habilitaron la restructuración del sistema judicial y conllevaron modificaciones en la Constitución de Montecristi.

[5] Pregunta 4, “¿Está usted de acuerdo en sustituir al actual pleno de la Judicatura por un Consejo de la Judicatura de Transición, conformado por tres miembros elegidos, uno por la Función Ejecutiva, otro por el Poder Legislativo y otro por la Función de Transparencia y Control Social, para que en el plazo improrrogable de 18 meses, ejerza las competencias del Consejo de la Judicatura y reestructure la Función Judicial, como lo establece el anexo 4?”. Su resultado fue 46,15% de Sí por 42,56% de No, Blancos 5,54% y Nulos 5,75%. Pregunta 5, “¿Está usted de acuerdo en modificar la composición del Consejo de la Judicatura, enmendando la Constitución y reformando el Código Orgánico de la Función Judicial como establece el anexo 5?”. Su resultado fue 46,67% de Si por 41,96% No, Blancos 5,84% y Nulos 5,52%.

[6] http://www.eluniverso.com/2011/02/06/1/1363/mentiras.html

[7] La declaración de la jueza Encalada vuelve a posicionar el caso “Chucky Seven”, por el cual se denuncia que la sentencia del juez Paredes provino de una computadora diferente a la que este juez disponía, siendo volcada en su unidad de procesamiento a través de una flash memory cuya identificación es Chucky Seven y que distintas fuentes vinculan al abogado Gutemberg Vera.

[8] http://www.eluniverso.com/data/recursos/documentos/escan-jueza-declaracion.pdf

[9] “El Gran Hermano” ha sido editado por Aradiso Editores. Su primera edición corresponde a agosto del 2010, el libro goza de una gran demanda y en la actualidad se prepara su quinta edición la cual aparecerá en breve.

[10] Extraído de la síntesis de la contraportada de la obra.

[11] Extraído de la demanda interpuesta por Rafael Correa contra Juan Carlos Calderón y Christian Zurita.

[12] El surrealismo es un movimiento artístico nacido en Francia tras la Primera Guerra Mundial que tiende a representar, sin precaución estilística alguna, la vida profunda del subconsciente, la labor del instinto que se desarrolla fuera de los límites de la razón.

[13] El dueño del Banco del Progreso fue uno de los hombres más ricos del Ecuador: incursionó en electricidad, banano, inmobiliarias y medios de comunicación. De la cuna de los “Gran Cacao” de la costa ecuatoriana llegó a ser ministro de Jaime Roldós, dueño de la empresa eléctrica de la ciudad más populosa del país, tenedor mayoritario de las acciones del segundo más grande grupo financiero del país, propietario del periódico más antiguo del Ecuador y de un canal de televisión. Conoció la cárcel acusado de no transferir al Fisco los valores recaudados por la retención del impuesto del 1% a la circulación de capitales.

[14] León Febres-Cordero fue el más influyente líder conservador del Partido Social Cristiano. Presidente del Ecuador entre los años 1984 y 1988, fechas en la que se constata la mayor represión política que ha existido en el país tras la vuelta a la democracia; legislador en varias ocasiones y Alcalde de Guayaquil en dos períodos.

[15] El recurso de casación es un recurso extraordinario que tiene por objeto anular una sentencia judicial que contiene una incorrecta interpretación o aplicación de la ley o que ha sido dictada en un procedimiento que no ha cumplido las solemnidades legales.

[16] Art.76, numeral 6: “La ley establecerá la debida proporcionalidad entre las infracciones y las sanciones penales, administrativas o de otra naturaleza”.

[17] Tras la sentencia inicial del juez Paredes, durante una rueda de prensa los periodistas preguntaron cuál es el valor de los activos del diario, cosa a la que respondió su gerente general, Leonardo Terán, asegurando que el valor patrimonial de la empresa es de $35 millones de dólares, es decir menor a la indemnización que exige el juez.

[18] Truman Capote fue un periodista y escritor estadounidense, principalmente conocido por su novela-documento investigativo A sangre fría (1966).

[19] Tom Wolfe es un periodista y escritor estadounidense, padre del llamado Nuevo Periodismo, una revolucionaria tendencia en el campo de la prensa, que nació en los Estados Unidos en los años sesenta a raíz de la publicación A sangre fría de Truman Capote

[20] Los medios elegidos fueron: Ecuador TV, Estaciones de radio a nivel nacional, y las web de Presidencia, El Ciudadano y la Agencia Estatal ANDES

miércoles, 22 de febrero de 2012

Las élites económicas: los verdaderos beneficiarios del Gobierno de Rafael Correa

Autor : Decio Machado / Sociólogo y periodista


“Básicamente estamos haciendo mejor las cosas con el mismo modelo de acumulación, antes que cambiarlo, porque no es nuestro deseo perjudicar a los ricos, pero sí es nuestra intención tener una sociedad más justa y equitativa.”

Presidente Rafael Correa, Entrevista, Diario El Telégrafo, 15.1.12



Desde la llegada del economista Rafael Correa al Palacio presidencial de Carondelet, a mediados de enero del 2007, el aparato de propaganda política oficialista se especializó en movilizar a la ciudadanía para ganar las “batallas por la significación” por encima de lo que es o debe ser un “buen gobierno”, articulándose una estrategia política planificada sobre la imagen del líder. El objetivo se enfocó en la idea de que cada ciudadano sienta que más que gobierno, “ahora sí tenemos presidente”. Se articuló un plan político-comunicacional basado en el “gobernar-actuar- comunicar”, posicionándose hipotéticos valores como: autoridad, disciplina y seguridad, lo que se combinó con una mediática lucha contra la corrupción, la mala política y la injusticia social. Todo se estructuró bajo un discurso que se autodefine como “izquierda moderna” o “socialismo del siglo XXI”.

Articulada esta nueva forma de intervención política, todos los esfuerzos de la propaganda oficialista se enfocaron a reforzar la credibilidad del líder por encima de ideologías o del partido. La estrategia política y comunicacional es vieja, ha sido desarrollada en multitud de ocasiones y en diferentes países, y consiste en construir un sujeto de deseo, un superhéroe. Bajo esta estrategia bien planificada, el presidente Correa ha consolidado durante estos cinco años de gobierno un sólido perfil basado en conceptos posicionados como: honestidad, entrega al país, gran sabiduría e inteligencia política y discurso monotemático con el fin de no perder el conquistado amor popular. Sobre esta imagen se ha desarrollado su papel de salvador de la Patria. Sin quitar méritos a los diseñadores de esta estrategia mediática, todos afincados en el anillo inmediato que rodea al presidente Correa, la operación ha sido relativamente fácil debido al enorme descrédito de los gobiernos precedentes.

Documento completo http://www.rebelion.org/docs/145047.pdf

viernes, 6 de enero de 2012

Apoyemos a poner el cascabel al gatopardo


Decio Machado, en la presentación en FLACSO-Ecuador del libro
“El Cascabel del Gatopardo” de Mateo Martínez Abarca.
Quito, 5 de enero de 2011

Debo iniciar mi intervención indicando que el libro que hoy presenta mi amigo y compañero Mateo Martínez es de recomendable lectura para la comprensión del proceso político en curso que vive el Ecuador. Aunque quiero señalar también que en mi opinión este libro queda inconcluso. Los acontecimientos de los últimos meses exigen que al autor ampliar y actualizar los contenidos de su obra, ahora sí, libre de corsets universitarios y dogmas académicos.

El conflicto en las relaciones entre la llamada “revolución ciudadana” y el movimiento indígena ecuatoriano esta lejos de terminarse y su resolución si es que la tiene, lamentablemente también está lejos de llegar.

En mi intervención me voy a limitar a hacer referencia a los orígenes de los procesos “progresistas” existentes hoy en América Latina, señalando cuál es la esencia de su desencuentro con el movimiento indígena más allá de lo que sucede estrictamente en el Ecuador.


Partimos de que la propuesta para la construcción del Socialismo del Siglo XXI proviene del presidente Hugo Chávez, quien auspicio desde finales de los 90 un proceso confuso que poco a poco fue tomando forma y radicalizándose, especialmente a partir del intento de golpe de Estado de 2002, bajo el término de “Revolución Bolivariana”.

Concretamente el término de Socialismo del Siglo XXI adquiere difusión en 2005 en el V Foro Social Mundial por boca del propio presidente Chávez, quien en ese evento desarrollado en Porto Alegre -que ya empezaba a ser muy cuestionado por el control del PT brasileño sobre un espacio construido originariamente desde los movimientos sociales- lanzó las consignas para avanzar en su construcción en América Latina.

Esta cosa del Socialismo del Siglo XXI, que nadie sabe muy bien lo que es, había sido puesto en circulación por el sociólogo y analista político alemán Heinz Dieterich. Él, por cierto, pasó de ser considerado como una de las figuras más sobresalientes de la Nueva Escuela de Bremen de sociología y pensador con incidencia en Venezuela a ser vapuleado posteriormente por el proceso bolivariano a mediados de la pasada década por sus contradicciones y desencuentros con el chavismo. Es de recordar en este aspecto que fue el hoy encarcelado ex-general y ex-ministro Raúl Baduel quien escribiera el prefacio del libro de Dieterich “El socialismo del siglo XXI”, titulándolo “Hugo Chávez y el socialismo del siglo XXI”.

Dieterich había elaborado unos esbozos ya 1996 sobre esta cosa del Socialismo del Siglo XXI, definiendo que se basaba en cuatro ejes o principios fundamentales:

- Desarrollismo democrático regional
- La economía de equivalencias
- La democracia participativa
- Y el desarrollo de organizaciones de base

Sin entrar a valorar los contenidos de este ideólogo venido a menos, la cosa es que al final, las lógicas de Dieterich posicionan para el Socialismo del Siglo XXI la necesidad de un reforzamiento radical del poder estatal el cual debe ser democráticamente controlado por la sociedad para avanzar hacia el desarrollo. Dieterich no se planteó que modelo de desarrollo ni que opciones diferenciadas al desarrollo convencional deberían plantearse desde una visión alternativa al capitalismo neoliberal. Olvidó de hecho que los modelos de desarrollo establecidos en la práctica por el “socialismo real” durante la Guerra Fría significaron entre otras cosas que las capitales europeas más contaminadas en Europa se encontraran al otro lado del Telón de Acero, caso de Bucarest entre otras.

Volviendo a la Revolución Bolivariana, el presidente Chávez había señalado a mediados del 2006 que para llegar al Socialismo del Siglo XXI había que pasar por una etapa de transición que denominó “Democracia Revolucionaria”. El presidente Hugo Chávez diría en esas fechas: “Hemos asumido el compromiso de dirigir la Revolución Bolivariana hacia el socialismo y contribuir a la senda del socialismo, un socialismo del siglo XXI que se basa en la solidaridad, en la fraternidad, en el amor, en la libertad y en la igualdad”. Para el comandante en jefe del proceso bolivariano ese socialismo no estaba predefinido, carecía de hoja de ruta: “debemos transformar el modo de capital y avanzar hacia un nuevo socialismo que se debe construir cada día”.

Años antes, en un Aló Presidente en el 2003, el mandatario venezolano presentaba una propuesta de Socialismo del Siglo XXI bajo la directriz de Guilio Santosuosso, el autor del libro “Socialismo en un paradigma liberal”. Para Santosuosso, el mundo se encuentra en curso de una extensa realineación ideológica, consecuencia del cambio de paradigma en la economía mundial; el viejo modelo estaba moribundo, pero que todavía no habían aparecido los nuevos criterios que permitirán la realineación conceptual.

En resumen, Santosuosso había llegado 70 años después que Gramsci a la misma convicción: “lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer”.

Para contribuir a la búsqueda de esta “necesaria” realineación conceptual, Santosuosso se proponía releer la historia de la economía política con el fin de superar una suerte de confusiones conceptuales existentes en los ámbitos de la disciplina económica y política: la primera, desarrollada en el transcurso de los últimos doscientos, por la cual se identificó al capitalismo con el liberalismo; la segunda, ocurrida en los últimos cien años, por la cual se identificó al socialismo con el estatismo.
Su tesis, asumida y expuesta en el Alo Presidente, indicaba entonces que el camino más directo para alcanzar una sociedad más justa e igualitaria pasaba por una alianza entre el socialismo y el liberalismo, una vez que el socialismo dejase atrás al estatismo y el liberalismo hiciera lo mismo con el capitalismo.

Esta “empanada mental” o “tuttifrutti” ideológico, evidenciaba al fin y al cabo, sencillamente el hecho de que el 9 de noviembre de 1989 a toda la izquierda tradicional y en gran parte a la no tan tradicional, le había caído en la cabeza alguna de las múltiples piedras desprendidas del derrumbe del Muro de Berlín. Esta circunstancia implicaba la necesidad de que la izquierda se reinventase política e ideológicamente, y es en ese contexto en el cual se inaugura un nuevo ciclo político en el continente.
Como indicaba con anterioridad, Hugo Chávez gana las elecciones en 1998 en Venezuela con el Movimiento Quinta República asumiendo la Presidencia en 1999. El exdirigente sindical Lula da Silva las gana en Brasil en 2002 con el Partido de los Trabajadores -el partido de izquierdas más importante de América Latina- invistiéndose como presidente del país más importante de Sudamérica en 2003, no sin antes haber moderado paulatinamente su programa electoral elección tras elección desde 1989 cuando perdió ante el corrupto Fernando Collor de Melo. Nestor Kirchner quien lideraba el Partido Justicialista asume la presidencia argentina en 2003 TavaréVazquez hace lo mismo en Uruguay en marzo de 2005 tras la victoria electoral del Frente Amplio. Evo Morales ganaba las elecciones presidenciales con el MAS en diciembre de 2005 asumiendo la presidencia de Bolivia en 2006. Michelle Bachelet se posicionaba como presidenta de Chile con la Concertación Nacional (aliada con la derecha demócrata cristiana de antecedentes golpistas) en marzo de 2006,.Rafael Correa con Alianza PAIS ganaba en Ecuador en 2006 y asumía la presidencia de la República en enero del 2007. Daniel Ortega procedía de igual manera ya avanzado el 2007 tras ganar con un, políticamente desconocido, Frente Sandinista de Liberación Nacional, el cual poco tenía ya que ver con el FSLN que lideró el proceso revolucionario de los 80. Fernando Lugo se posicionaba como primer mandatario en Paraguay en 2008. La última estrella de este firmamento llegaría con Ollanta Humala, quien ganaba con Gana Perú las elecciones en abril del año pasado.

En resumen, en poco más de diez años la Periferia más cercana al Centro se transformaba políticamente en el referente mundial para una izquierda tradicional en “coma profundo” en los países del Primer Mundo.

Son varios, aunque cada vez menos, los presidentes y regímenes políticos latinoamericanos que asumen como discurso político el referente del Socialismo del Siglo XXI. En el caso del Ecuador en concreto, el presidente Correa no solo lo asume, sino que pretende erigirse como uno de sus máximos precursores a nivel mundial. A pesar de ello, todos y cada uno de los funcionarios públicos con rango de ministros que son preguntados en el Ecuador por esto del Socialismo del Siglo XXI son incapaces de definir políticamente de que se trata el invento, y el propio mandatario ecuatoriano utiliza el término solo de forma habitual cuando entra en campañas electorales pretendiendo con ello “ganar la posición”, utilizando un término deportivo, en el campo de la izquierda ecuatoriana.

Hoy, a cuenta de que se quiere construir el “Socialismo del Siglo XXI”, se pretende echar por la borda algunos de sus elementos básicos. El presidente Correa incluso ha llegado a afirmar que el socialismo del siglo XXI ya no tiene nada que ver con la lucha de clases… Qué diríamos si un meteorólogo quiere predecir el tiempo sin tomar en consideración el viento.

¿Pero qué son al fin y al cabo estos gobiernos? No más que los hijos de la lucha contra el ALCA y los hijos de la lucha contra el neoliberalismo en América Latina.

Nacen en el marco de una crisis multifacética, donde se combinan como diría el sociólogo valenciano José María Tortosa, cinco crisis: la alimentaria, la económica financiera, la ambiental o ecológica, la energética y la crisis política. Son el fruto de una herida de muerte del neoliberalismo en el continente, son el fruto de una crisis sistémica.

¿Pero quiénes son los actores que dan el “jaque mate” al neoliberalismo? Una vez más la respuesta es sencilla, son los movimientos sociales latinoamericanos expresados en las luchas por el agua en Cochabamba en Bolivia, el Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, el movimiento indígena en Ecuador desde el levantamiento del Inti Raymi en 1990 o el movimiento piquetero en Argentina que nace en los 90 cuando desarrollaron sus primeros piquetes como protesta a los despidos de trabajadores de YPF en la ciudad neuquina de Cutral-Có, donde la casi totalidad de la población dependía de esta extractiva para su supervivencia, por citar tan solo algunos episodios de lucha y resistencia popular en el subcontinente.

¿Qué se ignoró entonces desde los nuevos gobiernos progresistas latinoamericanos para que hayamos vivido un fenómeno de distanciamiento tan rápido entre la izquierda burocratizada en el poder gubernamental y los movimientos sociales en general, en especial con respecto al movimiento indígena?

Se ignoró de forma intencionada que el surgimiento del movimiento indígena latinoamericano es quizás uno de los elementos más transformadores de la realidad latinoamericana contemporánea. Que dicho movimiento indígena asumió una dimensión regional y se dotó de un profundo contenido universal y una visión global de los procesos sociales y políticos a escala internacional. Y que dicho movimiento explica, en muchos casos, por ejemplo en Ecuador, que se haya podido configurar los gobiernos considerados como progresistas.

En el caso andino, además, el movimiento indígena pasó hace años de ser un movimiento de resistencia a desarrollar estrategias de lucha por el poder, situación que en el caso ecuatoriano recoge en parte el libro de Mateo Martínez y que en el caso boliviano es una evidencia que no necesita más comentarios, a pesar de las rupturas que se viven en dicho país.

Desde la crítica y ruptura con la visión eurocéntrica, sus lógicas y modelo de modernidad, el movimiento indígena latinoamericano se posicionó como fenómeno de matriz civilizatoria, recuperando los legados de civilizaciones originarias para reelaborar las parte de las diferentes identidades existentes en el subcontinente. Desde el movimiento indígena, con sus correspondientes crisis internas, expresadas de diferentes maneras en cada uno de los países donde tienen realidad, se plantea el rescate de todas las formas de conocimiento y producción de saberes que han convivido y resistido a la larga noche colonial vigente hasta nuestros días y posteriormente al Imperialismo en la Región. Sus organizaciones se extienden a través de la Cordillera de los Andes y aledaños por territorios y países como Argentina, Colombia, Bolivia, Chile, Ecuador o Perú; con singular importancia política en varios de ellos.

Pero mas allá del fenómeno andino, un elemento fundamental en la reconfiguración de las izquierdas alternativas al post-stalinismo en todo el planeta, fue surgimiento el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (que aparece públicamente en 1 de enero de 1994 con la toma de San Cristobal en Chiapas, el mismo día por cierto que entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte). Ese reactualizado zapatismo, que se configuraba con inspiración política en la vieja lucha de Emiliano Zapata por la Tierra y la Libertad, el marxismo y el socialismo libertario, se constituyó bajo el objetivo de subvertir el orden hegemónico y construir una sociedad más justa en México. En resumen, se planteaba una forma diferente de llegar al “socialismo”, la que ha sido despreciado por la izquierda institucional una vez más de manera intencionada y posiblemente por temor a un proceso que aunque se configuraba como más auténtico era de difícil control por parte de las élites políticas de la izquierda –que “haberlas haylas”-.

¿Entonces cuál es el problema fundamental entre el Socialismo del Siglo XXI o los gobiernos “progresistas” latinoamericanos y el movimiento indígena en general?

Básicamente tres:

- La demanda por parte del movimiento indígena de un Estado plurinacional. Frente a este reclamo histórico la izquierda tradicional evidenciasu incapacidad para entenderlo y construirlo más allá de lo que expresen algunas de nuestras más jóvenes constituciones. Hablar de Estado plurinacional es hablar de poner en cuestión el Estado-nación y con ello la tradición política occidental en América Latina. La izquierda convencional e institucional está muy lejos de ni siquiera “olfatear” de qué se trata esto.

- El posicionamiento del movimiento indígena en defensa de los recursos naturales y energéticos, el agua y la tierra. Esto genera un conflicto de raíz con la izquierda convencional latinoamericana dado que estos gobiernos “progresistas” basan su desarrollo sobre lógicas extractivistas -ese es precisamente el punto de encuentro con el capitalismo y el neoliberalismo-.

- Las demandas del movimiento indígena sobre los derechos colectivos de las comunidades indígenas y la autodeterminación de los pueblos como principio fundamental; algo que ni entendió el modelo soviético, ahí están los ejemplos de Chechenia y otras ex repúblicas de la extinta URSS. Y por acercarnos a la realidad latinoamericana, tampoco se entendió por el sandinismo en los 80, de ahí sus conflictos con los indios miskitos de la Costa Atlántica de Nicaragua, situación que permitió que la “Contra” generará bases de apoyo en ese territorio.

A parte de éstas, otras demandas indígenas también son de difícil comprensión para las políticas neodesarrollistas de los gobiernos “progresistas” latinoamericanos. Entre ellas destacan: la reivindicación del respeto a las diversas espiritualidades desde lo cotidiano y lo diverso; la extinción de toda dominación o discriminación racista o etnicista; las decisiones colectivas sobre la producción, los mercados y la economía; la descolonialidad de las ciencias y las tecnologías; y la reivindicación de una nueva ética social alternativa a la del mercado.

En suma, los gobiernos “progresistas” terminan siendo neodesarrollistas. Con lo que, más allá de las declaraciones constitucionales, en Ecuador y en Bolivia, están en esencia en contra del Buen Vivir o sumak kawsay. Propuesta civilizatoria que emerge desde la periferia de la periferia, no como una alternativa de desarrollo, sino como una alternativa al desarrollo. De plano el Buen Vivir cuestiona “el tradicional concepto del progreso en su deriva productivista y del desarrollo en tanto dirección única, sobre todo en su visión mecanicista de crecimiento económico, así como sus múltiples sinónimos”, como afirma el académico ecuatoriano Alberto Acosta, compañero de panel esta tarde en FLACSO.

La gravedad de este asunto se basa en que todos estos principios son fundamentales para la convivencia humana; el respeto a las diferentes culturas, pueblos y nacionalidades; y conceptos fundamentales a la hora de construir una nueva forma de hacer política que inevitablemente pasa por una redefinición o por decir refundación de la izquierda política y social.

A todo esto debe añadirse que es precisamente el movimiento indígena el mayor defensor de algo que a Karl Marx se le olvidó cuando definió la Ley del Valor hace más de 160 años…, la destrucción del planeta a la que estamos abocados bajo el actual modelo de desarrollo. Aunque más que un modelo de desarrollo, mejor sería hablar de una civilización en esencia depredadora y explotadora: el sistema capitalista. Un sistema que, como indica Bolívar Echeverría, “vive de sofocar a la vida y al mundo de la vida”.

Es por ello que hoy los defensores de la Naturaleza, fundamentalmente indígenas en América Latina, son considerados terroristas en países como Chile o Ecuador, al igual que siguen siendo asesinados con cierto nivel de impunidad en Perú, Brasil o en Colombia.

Si entendemos por REVOLUCIÓN el cambio o la transformación radical y profunda respecto al pasado inmediato, no podemos definir bajo ese concepto el modelo político actualmente existente en los países de regímenes progresistas en el Continente. Ninguno de ellos, absolutamente ninguno de ellos, está planteando una alternativa real al capitalismo.

Dado que defender lo anterior enunciado en el Ecuador puede ser motivo para ser acusado de izquierdismo infantil o de ser el clásico europeo que cree en la mística revolucionaria indígena, cierro esta intervención rememorando a mi paisano Glauber Rocha, sin duda el director de cine más emblemático que dio el movimiento cultural que se denominó CINEMA NOVO en las décadas de los 50 y 60 en Brasil: “La razón dominadora clasifica el misticismo de irracionalista y lo reprime a bala. (…) Sin embargo, el irracionalismo liberador es la más fuerte arma de lo revolucionario”.

Muchas gracias Mateo por tu trabajo y profundízalo en la medida de tus posibilidades y tiempos.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Sube la tensión política en Ecuador cara a las próximas presidenciales

Todos los indicadores políticos hacen prever un ajetreado año 2012 en el Ecuador.

Decio Machado (Sociólogo y periodista)

El pasado mes de septiembre el Consejo Nacional Electoral (CNE) definía el calendario electoral para 2013 en el más pequeño de los países andinos. Según la agenda institucional, la primera votación se desarrollará el 20 de enero del 2013, la cual elegirá Presidente de la República y autoridades de los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GADs); y en la segunda, la cual se llevará a cabo el 3 de marzo, se elegirían los 124 asambleístas que componen el Legislativo, y la segunda vuelta de presidenciales si es que el actual presidente Correa no obtuviera la reelección en la primera vuelta.

“2012 un año caliente”

Esta alusión no deviene tan solo por los efectos del cambio climático en el Ecuador, lo que ha significado ya un aumento de cáncer de piel de más de un 65% entre los hombres y un 41% entre las mujeres en el país desde finales de la década de los 80 (1). Los rayos ultravioletas que azotan Quito –mitad del mundo a 2.850 metros de altura sobre la Cordillera de los Andes- desarrollarán sin duda todo su esplendor en las cristaleras del despacho presidencial del Palacio de Carondelet, el cual a pesar de su confort y aire acondicionado sin duda gozará de altas temperaturas durante todo el año entrante.
Algunos acontecimientos acaecidos a finales del presente año ya se enmarcan en lo que será la estrategia preelectoral y de conflictos sociales que se vislumbran cara al ejercicio político del año que viene. Entre ellos cabe destacar:

a) El 15 de noviembre el Consejo de Participación Ciudadana designaba oficialmente a los nuevos vocales del Consejo Nacional Electoral (CNE). Con cinco votos a favor y dos abstenciones quedaban designados como nuevos vocales del CNE, cinco personas muy cercanas al régimen, habiendo sido previamente invalidadas todas las impugnaciones presentadas en su contra. Esta situación generó grandes desconfianzas en este órgano de capital importancia en los procesos electorales que tendrán lugar en el 2013. El 29 de noviembre era designado presidente del CNE el licenciado en Ciencias Políticas Domingo Paredes, quien ejerció bajo el actual régimen cargos como ministro de la Secretaría Nacional del Agua (SENAGUA) y Director del Consejo Nacional de Sustancias Psicotrópicas y Estupefacientes (CONSEP); ocupando el cargo de vicepresidente Paul Salazar, quien fuera asesor del entonces titular del Ministerio Coordinador de la Política, Ricardo Patiño, quien en la actualidad ejerce el cargo de Canciller de la República.

De esta manera, el oficialismo ejerce el control sobre el máximo órgano de sufragio en el país, entre cuyas funciones destacan organizar, controlar las elecciones e incluso castigar o no a partidos y candidatos que infrinjan las normas electorales.

b) El pasado 26 de noviembre la titular del Ministerio Coordinador de la Política, Betty Tola, encabezaba una delegación de aproximadamente unas 60 personas compuesta por varias autoridades del Estado, junto a técnicos y miembros de comunidades que visitaron el proyecto minero Río Blanco (parroquia de Molleturo – provincia del Azuay)(2). El proyecto minero Río Blanco fue concesionado a la transnacional extractiva International Minerals Corporation (IMC) con una inversión de 120 millones de dólares, contemplándose una reservas de 49 mil onzas de oro y otras 410 mil onzas de plata. Los habitantes de 23 de las 72 comunidades de la parroquia cuencana de Molleturo se manifestaron a mediados del pasado mes claramente en contra del desarrollo de la actividad de explotación minera a gran escala propugnada desde el Gobierno, dada su preocupación por la posible contaminación de las fuentes de agua usadas en las comunidades. Desde estas comunidades se impulsó la recogida de firmas con el fin de que sean entregadas a la Defensoría del Pueblo para iniciar una acción de incumplimiento por violación de los derechos al no realizarse por parte del Estado una consulta previa tal y como lo demanda el texto constitucional vigente. Ya a finales del mes de mayo, funcionarios gubernamentales tuvieron que salir escoltados de las comunidades por el rechazo de sus habitantes a la mal llamada campaña de “socialización” que se intentó desarrollar a favor de la megaminería. El empeño gubernamental en este proyecto a pesar de las resistencias sociales en la localidad es leído por los pobladores desde la lógica de que el ex gerente de esta minera, Federico Auquilla, es el actual Viceministro de Minas de la llamada Revolución Ciudadana.

De esta manera el Ejecutivo correísta pone en marcha una fuerte campaña política que se visualizará en todos los territorios de conflicto en torno a los megaproyectos, en la mayoría de los casos extractivos, donde el Ministerio Coordinador de la Política (MCP) en alianza con los ministerios en línea implicados en el Plan de Manejo de Proyectos Estratégicos (Ministerio Coordinador de Sectores Estratégicos; SENPLADES; la Secretaría de Pueblos, Movimientos Sociales y Participación Ciudadana; Ministerio del Ambiente y Ministerio de Recursos Naturales no Renovables) desarrollarán planes de intervención a fin de evitar, siempre y cuando sea posible, las actuaciones mano militari (3) que serán necesarias para implementar los proyectos auspiciados por el Estado con independencia del sentir popular. Para ello, el desarrollo de políticas clientelares para la adquisición de voluntades sobre cada uno de los territorios en los que se desarrollan conflictos (enmarcados especialmente en el ámbito de la minería y el petróleo, lucha por la tierra y democratización del acceso al agua) estará al orden del día.

En este sentido cabe destacar que más allá del conflicto minero, el Estado ecuatoriano se encuentra licitando 61 bloques petroleros cuya afectación sobre territorio indígena es de notable relevancia. Las licitaciones pretenden estar cerradas el mes de marzo del año que viene y los niveles de afectación sobre territorio indígena tienen una incidencia del: 100% del territorio de los Andoas, 100% del territorio de los Záparas, 100% del territorio de los Shivias, 93% del territorio de los Achuar, 73% del territorio de los Kichwas amazónicos y 38% del territorio de los Shuar.

De igual manera ya han sido denunciadas por diversas organizaciones sociales la presencia de militares en zonas como Intag -territorio de mucha riqueza en biodiversidad, con potencial económico y, a la vez, con débil infraestructura y fragilidad ecológica por su topografía- donde el Estado pretende desarrollar otro proyecto megaminero, Patuca en Morona Santiago o Montalvo en Pastaza, todos víctimas de la política neoextractivista.

c) Elecciones para juntas parroquiales zamoranas y del Napo el pasado 27 de noviembre. Las elecciones en las parroquias de La Canela del cantón Palanda, en San Juan de Muyuna del cantón Tena, y en Nuevo Paraíso del cantón Nangaritza, en las provincias amazónicas opositoras de Zamora Chinchipe y Napo bien se parecieron a los comicios electorales de una campaña presidencial. El Presidente de la República se personó a altas horas de la madrugada del viernes anterior en la provincia de Zamora Chinchipe, generándose un altercado entre el prefecto Salvador Quishpe –de Pachakutik y claro opositor al proyecto megaminero propugnado por el Estado en su provincia- y el presidente Correa. El oficialismo prometió colchones y otros enseres para la población local al más viejo estilo de la “partidocracia” y como lectura final del proceso electoral, todo el mundo ganó. La lista MPD-Pachakutik fue la más apoyada en Nuevo Paraíso, localidad del enfrentamiento directo entre Quishpe y Correa, mientras el oficialismo ganaba por los “pelos” en La Canela y más holgadamente en San Juan de Muyuna, la parroquia ubicada en la provincia de Napo. Ambos sectores, la izquierda y el oficilismo, desarrollarían posteriormente una fuerte campaña de propaganda alrededor de sus resultados: para el oficialismo, “la Amazonía respaldó a la Revolución Ciudadana en elección de juntas parroquiales” (4), mientras para la izquierda articulada en torno a la recién constituida Coordinadora Plurinacional, “MPD derrota a Alianza PAIS en elecciones” (5).

De esta manera, se hace visible como el primer mandatario dará, tal y como le caracteriza, la pelea en todos los territorios en sufragio electoral en el Ecuador, disponiendo del hobbesiano (6) aparataje propagandístico del Estado. Estas acciones serán de especial envergadura en las parroquias rurales, cantones y provincias donde el NO ganó a las posiciones oficialistas en la Consulta/Referéndum del pasado 7 de mayo, la cual dividió al país geográficamente en dos partes (unos a favor del Gobierno –especialmente la Costa- y otros -zonas de Sierra indígena y Amazonía-, en posiciones opuestas al régimen).

d) El 30 de noviembre se aprobaba en la Asamblea Nacional el presupuesto gubernamental para el 2012 con apenas 64 votos de los 124 asambleístas. El presupuesto aprobado asciende a 26.109 millones de dólares (2.159 millones más que el aprobado hace un año). En dicho presupuesto se visualizan partidas importantes en el ámbito social, más de 6.300 millones de dólares serán invertidas en el área social, cultural y de talento humano (ministerios de Desarrollo Social, Salud, Educación, Inclusión Social y del Migrante); pero a cambio el régimen gastará 295 millones de dólares en difusión, promoción y publicidad, a lo que hay que sumar partidas oscuras como la identificada por “otros servicios no especificados” donde la dotación presupuestaria alcanza los 265 millones de dólares. La correlación poco comprensible los 295 millones en promoción y publicidad –en su descargo el régimen alude que dichas partidas contemplan el gasto del Consejo Nacional Electoral, campañas sociales de vacunación o la del Bono de Desarrollo Humano entre otras- o los 156 millones de dólares en alimentos y bebidas, hace pensar en que se priorizará una fuerte aparición pública gubernamental en decremento de partidas tan importantes como vivienda, apenas 95 millones de dólares cuando el déficit habitacional se calcula entre 800 mil y 1 millón de viviendas en el país, o los apenas 211 millones de dólares destinados a Agricultura con lo que se pone en duda nuevamente la tan anhelada como inexistente “revolución agraria” del gobierno que preside Rafael Correa (7).

Con la aprobación de dicho presupuesto para el Estado se consolidan determinadas partidas de gastos que evidencian la necesidad del régimen de aparición pública, propaganda, publicidad y acciones clientelares, las cuales serán dirigidas y diseñadas básicamente por los ministros y hermanos Alvarado Espinel. En este sentido es destacable la reciente sentencia del juez 14 de Garantías Penales por la cual se sentenció a la líder indígena Mónica Chuji a una pena de un año de cárcel y una indemnización de 100 mil dólares por el hecho de haber calificado al Secretario de la Administración Pública, Vinicio Alvarado, como “nuevo rico”, la sentencia fue estratégica dado que coartará –por miedo inducido- la capacidad de crítica sobre los gastos en propaganda que pudieran producirse durante este año preelectoral. La sentencia, considerada por los sectores sociales y entidades independientes como “escandalosa”, ha provocado que organizaciones de prestigio mundial como Amnistía Internacional mostraran su preocupación por el “uso indebido del sistema penal” ecuatoriano, destinado a acallar voces críticas al gobierno.

e) El 8 de diciembre y ante la presión del sector de transporte, el Gobierno acepta subsidiar a los empresarios del sector el 50% del pasaje de mujeres embarazadas, minusválidos y adultos mayores; un incremento de 5 mil dólares al bono de chatarrización del Plan Renova (alcanzando dicho bono los 17 mil dólares); y la exoneración del IVA para la compra de chasís y carrocería. Con la negociación en curso, el oficialismo cede ante las presiones del gremio de transportistas con la finalidad de evitar un impopular incremento tarifario desde los 25 centavos actuales a los 41 centavos propugnados desde el sector.

Con el conflicto aún por cerrarse, se evidencia también que durante el 2012 diversos sectores empresariales y gremios profesionales obligarán al Gobierno Nacional a negociar en posición de debilidad sus intereses sectoriales, amenazando con paros o huelgas que podrían minar parcialmente los niveles de aceptación del actual Ejecutivo.

La oposición conservadora

Con la creación de Alianza PAIS, 19 de febrero de 2006, y su victoria electoral en la segunda vuelta de las presidenciales el 26 de noviembre de 2006, el viejo sistema institucional construido en el Ecuador en torno a la vieja “partidocracia” (8) se desmoronaba tal cual una “torre de naipes”, demostrando así su nivel de deslegitimación social y debilidad política. El presidente Correa “pateó el tablero” de tal manera que la descomposición de estos grupos políticos de poder –los económicos siguen intactos y en muchos casos hasta beneficiados en el actual régimen- se evidencia en la medida en que aún cinco años después siguen sin levantar cabeza.

La aparición de nuevos outsiders en el campo político conservador, única apuesta posible para la resurrección de un indeseable frente político de la derecha, se muestra aún inmaduro a pesar de las apuestas de algunos sectores a personajes como Guillermo Lasso, Mauricio Rodas o Carlos Vera.
En el caso del banquero Guillermo Lasso, presidente ejecutivo del Banco de Guayaquil –institución financiera privada que ocupa el segundo lugar en el ranking del mercado financiero ecuatoriano- y a su vez presidente de la Fundación Ecuador Libre (FEL) –partner en Ecuador de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), lobby conservador liderado por el ex presidente español José María Aznar- se evidencian dos años de intensa campaña de posicionamiento mediático a través de la institución financiera de regenta. A través del “Banco del Barrio” (9), con una intensa campaña publicitaria en los medios de comunicación ecuatorianos, lanzó un nuevo servicio para el comercio minorista auspiciando su figura personal a través de un sinnúmero de spots televisivos. A través de este nuevo canal transaccional que consiste en la instalación de un punto de atención en un negocio no bancario, como farmacias, tienda de abarrotes o locutorios en zonas urbanas y rurales, consiguió posicionar su imagen entre los sectores populares especialmente de la región Costa. De forma paralela lanzó su libro “Cartas a mis hijos”, en el cual recopila vivencias y reflexiones de los viajes que ha realizado por el Ecuador, lo cual carente de todo valor literario ha sido utilizado para posicionar la cara amable de un aspirante a político que ha sido considerado públicamente por José María Aznar como “uno de los suyos”, ya que lo identifica con “ideas que se pueden considerar necesarias para algunos países” como el “respetado, querido y amado” Ecuador (10).

El pasado 22 de octubre el denominado “Movimiento Creo, Creando Oportunidades” presentaba más de 300 mil firmas de adhesión ante el CNE para inscribirse en el Registro Nacional Electoral. Bien asesorado electoralmente, Guillermo Lasso venía jugando con las palabras “creo” y “crea” desde primeros del presente año, cuando dictó una conferencia en la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) bajo el título “Crea tu propia historia” (11).

La “Operación Lasso” está por definirse, en su “chistera” están todavía por concretarse operaciones como la de presentar al ex alcalde de Cotacachi, Auki Tituaña, como binomio presidencial para las elecciones del 2013, situación que permitiría por un lado romper a la CONAIE y su brazo político Pachakutik, a la par que intentar rentabilizar parte del mayoritario voto NO de la pasada consulta popular del 7 de mayo en siete provincias de la Sierra andina. El binomio permitiría además amortiguar una imagen claramente costeña de la candidatura de Lasso, rompiendo el movimiento indígena con un dirigente kichwa que gestionó la alcaldía de Cotacachi durante trece años (1996-2009), pero que se encuentra en posiciones claramente encontradas con respecto a la identidad política progresista de la actual dirigencia indígena.

La necesidad de llegar a acuerdos en los sectores de la derecha ecuatoriana podría desplazar a Lasso a otro tipo de candidaturas, como pudiera ser la Alcaldía de Guayaquil con el fin de sustituir a Jaime Nebot llegado el caso. Lasso, quien a través de la FEL cuenta con apoyo de think tanks conservadores españoles (caso de la FAES) como de los estadounidenses (caso del Atlas Economic Research Foundation, The Heritage Foundation, la Fundación Francisco Marroquín o el Cato Institute, todas ellas receptoras de fondos de la National Endowment for Democracy –NED-), podría de esta manera aspirar a la Presidencia de la República en 2017, avalado ya con una “supuesta” buena gestión pública en la capital del Guayas –bastión del conservadurismo ecuatoriano-.

Por su parte, Mauricio Rodas aparece como un “nuevo jugador” en la mesa de juego de los outsiders de la política ecuatoriana. Su plataforma de intervención es la Fundación Ethos, de origen mexicano, y de cual es director general. En la Fundación Ethos son reconocibles en su consejo asesor personajes tan siniestros como Moisés Naim (12) –director durante trece años la revista Foreign Policy (13), sirvió al “Imperio” como director ejecutivo del Banco Mundial y fue ministro de Industria y Comercio en Venezuela en la época del “Caracazo”, jugando un papel central en las polémicas políticas económicas llevadas a cabo durante el segundo gobierno del recientemente fallecido Carlos Andrés Pérez-; Enrique Krauze -ingeniero civil, ensayista y editor mexicano, director de la Editorial Clío y de la revista cultural Letras Libres-, en su ensayo “Neoconservadores” publicado en el periódico Reforma el 21 de abril de 1996, afirmó que “las privatizaciones y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) fueron medidas coherentes en el mundo que vivimos”, de igual manera el 5 de septiembre de 2006, Krauze publicaba en el Washington Post que el candidato progresista López Obrador –a quien el actual presidente de México, Felipe Calderón, le robó las elecciones de 2006- “daña seriamente a la joven democracia mexicana tratando de sostener lo insostenible: que el México de hoy es el mismo que el México de los días del PRI (…), no es un demócrata sino un revolucionario que usa la retórica de la democracia para tratar de destruirla” (14); Ricardo Hausmann –otro antichavista que se desempeñó como Economista Jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (1994 – 2000), Ministro de Planeación de Venezuela (1992 – 1993), y miembro del Consejo del Banco Central de Venezuela, llegando a presidir el Comité de Desarrollo de FMI-Banco Mundial-; Jorge Fernando Quiroga Ramírez –quien asumió la presidencia de Bolivia en 2001 tras haber sido vicepresidente del genocida general Hugo Banzer (15)-; entre otros personajes de similar “talla política”.

Rodas retó, con el fin de posicionarse públicamente, en varias ocasiones al Presidente de la República a debates a los cuales el primer mandatario nunca asistió. Escaso de brillantez intelectual, Rodas no fue rival para la entonces Ministra Coordinadora de la Producción, Nathalie Cely, quien con larga experiencia en el sector privado y de igual manera en anteriores gobierno conservadores del Ecuador (16) debatió con él aunque esta comparta a priori gran parte de las tesis liberales de carácter general que sustenta ideológicamente la Fundación Ethos.

El caso de Carlos Vera es más singular. Vera se desenvolvió en el periodismo y como entrevistador durante cerca de treinta años, siendo sus últimas apariciones profesionales en el canal Ecuavisa del que fue despedido en 2009. Es a partir de entonces cuando se lanza al activismo político, publicando a su vez un libro titulado “Nunca mordaza”, donde desarrolló patéticas disquisiciones sobre la libertad de expresión y la libertad de prensa.

Vera ya había tenido acercamientos con la política, habiendo ejercido los cargos de ministro de Información y Turismo durante el Gobierno de Sixto Durán, y de representante del Ecuador en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) durante la presidencia de Abdalá Bucaram.

Denotado desconocedor de las artes de la política, se lanzó en septiembre de 2010 a la recogida de firmas para obtener la revocatoria del primer mandatario ecuatoriano. Con su alianza con sectores de la derecha “cavernícola” guayaquileña y acompañado por sus altas dosis de egocentrismo, se suicidó políticamente al anunciar a finales del año pasado que contaba con más de un millón de firmas que se habían adherido a su propuesta. En febrero del presente año el CNE archivó el proceso para una eventual revocatoria del presidente Correa sin que el “divo” televisivo hubiese puesto encima de la mesa ni una sola del millón trescientas mil firmas que decía tener en aquel momento.

Desacreditado políticamente Carlos Vera sigue jugando a las alianzas políticas con la aristocrática derecha guayaquileña, sin embargo su aparición pública y su prestigio popular se vinieron abajo, terminando con cualquier aspiración política de este “arlequín” coyuntural del escenario político ecuatoriano.

Semidescartados los actores de la derecha que están libres de los lastres heredados por un pasado vinculado a la “partidocracia”, veamos a los demás:

PSP y Lucio Gutiérrez

Lucio Gutiérrez es un ex militar y líder del conservador Partido Sociedad Patriótica (PSP). Fue presidente de Ecuador entre el 15 de enero de 2003 y el 20 de abril de 2005. Como militar, recibió adiestramiento en las Fuerzas Especiales, y entre sus diplomas destacan los conseguidos en Estados Unidos, a donde viajó de la mano de la Escuela de las Américas. El 21 de enero de 2000, Gutiérrez participó en su primer golpe de Estado, fruto del cual fue depuesto el presidente Jamil Mahuad –por cierto, a quien sirvió la anteriormente referenciada ex ministra y hoy embajadora en los Estados Unidos, Nathalie Cely-, otro nefasto primer mandatario responsable de la dolarización que se llevó a cabo en Ecuador y el llamado salvataje bancario. Se declaró durante el ejercicio de su mandato como “el mejor amigo de los Estados Unidos”. Marchó al exilio, cuando en abril de 2005, consecuencia de la Rebelión de los Forajidos, huyó vergonzosamente del palacio presidencial. Es en Estados Unidos donde decide -o le aconsejan- volver a Ecuador, aprovechando las lagunas legales que permitieron que no fuese procesado tras su bochornosa gestión como Presidente de la República.

En las últimas elecciones presidenciales, abril del 2009 su organización política, el Partido Sociedad Patriótica (PSP) obtuvo el 28,24% de los votos (1.947.830 votos), situándose a la cabeza de la oposición al correísmo.

Especialistas en materia de inteligencia militar, los hermanos Gutiérrez (el presidenciable Lucio y el asambleísta Gilmar) protagonizaron una campaña de desprestigio hacia el proceso electoral de abril de 2009, acusando al Gobierno de haber propiciado el fraude. Dicha campaña, carente de argumentos sólidos, apenas desgastó al régimen. Desde entonces hasta ahora los dirigentes y asambleístas del PSP han demostrado una notable incapacidad para renovar su discurso político, basando sus argumentaciones descalificadoras hacia el presidente Correa en cuestiones vinculadas con la corrupción, el “amiguismo” con Venezuela y otras banalidades carentes de significación política.
Sin embargo, Gutiérrez goza de influencia política en algunos sectores de la Costa ecuatoriana y especialmente en la Sierra Central y la provincia amazónica del Napo. Tampoco descarta llegar a acuerdos con sectores indígenas que buscan la ruptura del movimiento presidido por Humberto Cholango –Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador-, lo cual le propiciaría fórmulas de alianzas con los mismos sectores con los que ya ha contactado el banquero Lasso. A pesar de todo ello, es difícil imaginar que los Gutiérrez y el PSP vuelvan a repetir un resultado como el del año 2009, estimándose hoy su capacidad de voto en menos del 20%.

El PRIAN y Álvaro Noboa

Hablar de Álvaro Noboa Pontón es hablar de un caricaturesco líder empresarial que por interés económico de él y de unos cuantos amigos suyos, mantiene una estructura política denominada Partido Renovación Institucional Acción Nacional (PRIAN). Considerado el hombre más rico del Ecuador, ha sido candidato para la Presidencia de la República en 1998 (cuando obtuvo el 26,61% de las urnas, perdiendo ante Jamil Mahuad), 2002 (apenas recibió el 17% de los votos, perdiendo ante Lucio Gutiérrez), 2006 (donde ganó la primera vuelta con el 26,83% de los votos, aunque perdió la segunda ante el actual presidente Rafael Correa –Correa 56,79% y Noboa 43,21%-). Su último resultado electoral, en las presidenciales de abril del 2009, fue el 11,41%, sumando 786.718 votos.
Sin perder mucho en tiempo en descripciones sobre este “histrión político” que aparece cada proceso electoral ecuatoriano, es notable significar que o bien él o bien su esposa, Anabella Azin, encabezarán las listas del PRIAN en enero del 2013. Su interés reside en su voluntad de evadir el pago de impuestos –ha sido fuertemente acosado por el Servicio de Rentas Internas en los últimos años- y futuras auditorías fiscales que puedan darse sobre sus empresas y fundaciones afines (17), además su grupo parlamentario sin él no existiría y esto le obliga más allá de sus intereses propios. Este “Berlusconi bananero” de la política ecuatoriana podría arañar pequeños porcentajes de votos al oficialismo en los sectores costeños, dado que el target a los que se dirigen es el mismo y los métodos, aunque diferenciados, coinciden en una lógica clientelar dado que ambas redes de servicios les permiten mantener porcentajes del electorado con un voto cautivo. Al contrario que el correísmo, quienes han desplazado gran parte de su voto a los sectores costeños, Noboa difícilmente obtendrá un resultado ni siquiera similar al de su último registro electoral.

El PRE y Bucaram

Otro en discordia es Abdalá “Dalo” Bucaram Pulley, hijo del ex presidente Abdalá Bucaram (10 de agosto de 1996 y 6 de febrero de 1997) quien por su compartimiento excéntrico es conocido popularmente con el epíteto de “el Loco”. El gobierno de su padre pasó a la historia a pesar de su brevedad por el alto nivel de corrupción en él instalado, los escándalos de miembros de su gobierno, y el posicionamiento de personas afines en entes públicos como pago por favores políticos. En la actualidad el ex presidente Bucaram vive un “exilio dorado” en Panamá.

“Dalo” Bucaram, asambleísta por el Partido Rodolsista Ecuatoriano (PRE) – Nueva Era, se destaca en la Asamblea Nacional por sus discursos encendidos contra el Gobierno de la llamada Revolución Ciudadana y su capacidad de pactar con “tirios y troyanos” (18) a cambio de prebendas políticas y puestos o cargos de responsabilidad. Es de esta manera que el PRE consiguió en septiembre del presente año dos vicepresidencias de 13 comisiones legislativas: una para Saruka Rodríguez, en Desarrollo Económico, mesa que ya presidió, y otra para “Dalo” Bucaram, en Salud, quien además mantiene su silla en Fiscalización. En el período anterior en la Asamblea Nacional, Gabriela Pazmiño, esposa de “Dalo” Bucaram -aunque sin cargo directivo- ya ocupó un lugar en Salud, responsabilidad que fue públicamente denunciada en los medios de comunicación por haber asistido tan solo a 11 de 152 sesiones del Pleno.

El juego del PRE se encuentra desde hace años en una lógica de contradicciones entre el discurso y la praxis. Mientras los enfrentamientos de “Dalo” Bucarám con el presidente del Legislativo, Fernando “Corcho” Cordero, o con el asesor jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, son notorios, el propio Cordero colocó a Bucaram en la Comisión de Fiscalización de la Asamblea. De igual manera, Bucaram propuso el enjuiciamiento político del titular de la Cartera de Estado en materia de Salud, David Chiriboga, siendo situado recientemente con los votos del oficialismo en la vicepresidencia de la comisión legislativa de Salud. Por poner apenas otro ejemplo, Bucaram apoyó junto a la tesis oficial propugnada por el presidente Correa, el archivo de juicio al ex fiscal general del Estado, Washington Pesántez, discusión que incluso dividió a la bancada oficialista.

El propio asambleísta de Alianza PAIS Virgilio Hernández declaraba públicamente en los medios de comunicación a primeros del mes de septiembre que “el PRE es para el sistema político como un cáncer. En muchos períodos de la historia lo ha mostrado. Un cáncer que siempre es nefasto y perjudicial, pero con el que uno aprende a vivir”.

En este sentido es de prever que el PRE apoye, siempre y cuando saque su correspondiente “tajada”, a la candidatura del presidente Rafael Correa en enero del 2013, si bien mantendrá sus listas al Legislativo para seguir viviendo como hirudíneo de la política institucional.

El Equipo y Fabricio Correa

El último en discordia desde las hordas del conservadurismo es el ya conocido popularmente como “el gran hermano” (19), el hermano mayor del primer mandatario, Fabricio Correa. El “hermanísimo” del Presidente de la República promociona un movimiento político denominado “Equidad, Progreso y Orden” (Equipo) (20), el cual ya inscrito por el CNE articula su discurso en un lógica populista que a veces genera risa (21) pero que puede tener unos resultados favorables en determinados sectores del electorado costeño.

Sin embargo el hecho que el presidente Correa haya declarado públicamente a primeros de este mes que “no juzgo a mi hermano Fabricio porque no me da la gana” (22), en referencia al presunto tráfico de influencias ejercido por su hermano en relación a los múltiples contratos que este sostenía con entidades estatales, pueden generar dudas en el electorado. Más allá de una historia propia de “telenovela” latinoamericana en la que dos hermanos que empiezan juntos terminan enfrentados disputándose el poder, la desidia del presidente Correa en este sentido pudiera hacer sospechar a la ciudadanía de un posible “tongo” familiar. A efectos electorales cuesta ver entre tanto show business que el “Equipo de Fabricio” sume más de tres o cuatro canastas de dos puntos en un largo partido que se resuelve a los cien puntos disputados.

Cartografiada la “jauría humana” (23) del conservadurismo ecuatoriano, se hace difícil pensar que en la actualidad dicho sector político tenga capacidad de llegar a pactos o acuerdos electorales. Una oposición política carente de creatividad más allá de los spots publicitarios de Guillermo Lasso, con una fuerte incidencia de intereses extranjeros y que responde a lógicas grupales y económicas tan dispersas como encontradas difícilmente tendrá la posibilidad de auspiciar una candidatura común para oponerse al primer mandatario ecuatoriano.

La oposición de izquierdas

Dos ámbitos políticos aparecen en el espectro de la izquierda al correísmo: por un lado, las rupturas derivadas del oficialismo, proceso que se ha ido agudizando en función de que el Gobierno ha ido derechizando sus políticas; por otro, los partidos políticos que provenían de antaño, cada uno con su historia, y que en algún momento se encontraron aliados con el oficialismo pero que a partir de su reorientación conservadora también se dieron las rupturas en las alianzas políticas anteriormente existentes.

Rupturas desde el oficialismo

En el primer grupo encontraríamos sectores como el liderado por Gustavo Larrea, uno de los fundadores de Alianza PAIS que ejerció cargos ministeriales en el área de la Seguridad durante Gobierno de la Revolución Ciudadana y quien a la postre, articularía su propia agrupación política –bajo el nombre de Participación- una vez separado del oficialismo.

Su salida del Gobierno y del Buró Político se da como consecuencia de los acontecimientos posteriores al bombardeo de Angostura, la llamada “Operación Fénix” (24), dirigida por el hoy presidente colombiano y amigo de Rafael Correa, Juan Manuel Santos, cuando ejercía como Ministro de Defensa del Gobierno de Álvaro Uribe. En lecturas posteriores de muchos de los dirigentes de Alianza PAIS se esbozaba la duda de que tras las operaciones para la exclusión de Larrea en Alianza PAIS se escondían intereses políticos derivados de las luchas de poder entre diferentes sensibilidades y familias políticas al interior de Alianza PAIS.

Larrea es sin duda el político ecuatoriano con mayor visión estratégica en la política institucional ecuatoriana. Miembros del propio Buró del Gobierno Nacional, incluido el presidente Correa, han lamentado en múltiples ocasiones haberse desprendido de él ante avatares políticos que no han sabido confrontar los diferentes responsables del frente político del Gobierno correísta (25). Su resurrección política tras la salida del Gobierno es en sí mismo una demostración implícita del “manejo de las artes” en la contienda política institucional.

Otro de los personajes notorios de las rupturas gubernamentales es el académico y activista Alberto Acosta, quien también fue fundador de Alianza PAIS y figura de prestigio en el mundo intelectual de la izquierda ecuatoriana. En este caso su salida del oficialismo fue individual, tras el famoso “hacerse a un lado” (26) como presidente de la Asamblea Constitucional. El distanciamiento de Acosta con el oficialismo fue paulatino, comenzando dichas diferencias ya durante el proceso constituyente –la inexplicable amnistía al ex presidente Gustavo Noboa, el debate sobre el kichwa como lengua oficial, la consulta previa vinculante, la renovación de la Corte de Justicia… y en suma, todo lo referente a la conducción política que se intentaba ejercer desde el Palacio de Carondelet sobre la Asamblea Constitucional a través del Buró Político, los enlaces entre el Ejecutivo y el Legislativo, así como a través de asesores de diversa índole-.

Sin estar estando, la voz de Acosta siempre incidió sobre el sector más progresista de Alianza PAIS, quienes se enfrentaban y enfrentan con cotidianas contradicciones ideológicas a la hora de defender ideológicamente los postulados que ha ido desarrollando el presidente Correa especialmente a partir de su segundo mandato (primero tras la aprobación de la Constitución de Montecristi). Las políticas extractivistas del Gobierno, su enfrentamiento contra los movimientos sociales progresistas del país –en especial el movimiento indígena-, los talantes autoritarios que se han ido desarrollando desde el despacho presidencial o las desviaciones programáticas de la política económica auspiciada por el oficialismo han sido sistemáticamente confrontadas por Acosta, desde una posición individual e intelectual que no le situaba más que en el etéreo mundo de la “izquierda infantil”, término leninista (27) utilizado de forma intencionadamente distorsionada por el presidente Correa para definir a sus críticos por la izquierda.

En el marco de la Consulta/Referéndum del pasado 7 de mayo, entorno a Alberto Acosta se aglutinaron algunas figuras representativas de la política ecuatoriana que en su mayoría habían formado parte de Alianza PAIS con el ánimo de defender los principios constitucionales que se consideraban vulnerados por el cuestionario de 10 preguntas auspiciadas por el presidente Correa. Ese espacio se autodefinió como Frente Ciudadano Montecristi Vive, el cual de forma autónoma desarrolló su campaña llamando a votar NO de manera especial en las preguntas que hacían referencia al endurecimiento sobre la caducidad de la prisión preventiva y privación de libertad, así como las que hacían referencia a la reforma del Sistema Judicial.

Fruto también de la Consulta/Referéndum rompieron con el oficialismo el grupo denominado Ruptura de los 25. Este movimiento político que se autodefine como progresista fue fundado el 12 de septiembre de 2004, adquiriendo resalte mediático por su apoyo a la llamada Rebelión de los Forajidos en la ciudad de Quito. Encabezados por el triunvirato María Paula Romo (asambleísta), Juan Sebastián Roldán (ex funcionario público en diversos cargos de responsabilidad en el Gobierno correísta cuya cúspide fue la titularidad de la Secretaría Nacional de Transparencia) y Norman Wray (ex asambleísta y en la actualidad concejal del Municipio de Quito); Ruptura se encuentra en la actualidad recogiendo firmas para proceder a su inscripción como movimiento político nacional por el CNE.

Por último, habría que agregar a la lista de disidentes del oficialismo a la Corriente Socialista Revolucionaria del Partido Socialista–Frente Amplio, encabezado Gustavo Vallejo, ex vicepresidente nacional del PS–FA. La corriente disidente del PS-FA son el fruto de las rupturas al interior del Partido Socialista tras su Congreso en Manabí en septiembre del año pasado, donde Rafael Quintero –progubernamental y funcionario de la Cancillería del Ecuador a las órdenes del ministro Ricardo Patiño- consiguió derrotar a Gustavo Vallejo -crítico al Gobierno- y posicionarse como presidente de los socialistas ecuatorianos. Sin duda la batalla fue desigual en el Congreso del Partido Socialista y el aparataje de medios del que dispuso el sector de Quintero superó con creces la escasa capacidad económica del sector crítico de Vallejo.

La pelea al interior del Partido Socialista no ha concluido, son muchas las direcciones provinciales críticas al régimen que han ido siendo sustituidas o aisladas tras la posesión de Quintero. Si volvemos a hablar en terminología soviética, estaríamos haciendo referencia a una verdadera “purga” del sector crítico de los órganos de poder interno del socialismo ecuatoriano. De forma paralela, el socialismo amable con el poder vigente recibe prebendas en las políticas gubernamentales, así como cargos y “luz verde” para la gestión con independencia de su eficiencia. Este es el caso de Erika Silva, titular del Ministerio de Cultura, donde con una gestión que tiene poco que presentar, ha convertido al Ministerio en una agencia de contratación de trabajadores proveniente de las líneas del socialismo dócil.

Los partidos de la izquierda ecuatoriana

Por su otro lado, organizaciones políticas de la izquierda ecuatoriana que nunca formaron parte de Alianza PAIS pero que sí coincidieron políticamente en la primera fase de gobierno correísta, hoy se encuentran claramente desmarcadas del oficialismo.

En este sentido destacan el Movimiento Popular Democrático (MPD) y el Pachakutik.

El MDP, un partido fundado en 1978 de corte marxista leninista, tiene su último registro electoral en las elecciones legislativas de abril de 2009 en el 4,05% de los votos a la Asamblea Nacional (149.023 votos). Con una red de organizaciones afines coordinadas en el Frente Popular –el sindicato Unión General de Trabajadores del Ecuador (UGTE), la Confederación de Mujeres Ecuatorianas por el Cambio (CONFEMEC), la Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador (FESE), la Federación Única Nacional de Afiliados al Seguro Social Campesino (FEUNASC), la Juventud Revolucionaria del Ecuador (JRE), la Unión de Organizaciones Campesinas del Ecuador (UCAE), la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE), la Confederación Unitaria de Barrios del Ecuador (CUBE) y la Central Unitaria de Comerciantes Minoristas del Ecuador (CUCOMITAE)-, además de la Unión Nacional de Educadores (UNE); el MDP y su orla política ha sido durante golpeada por el poder durante años, situación que se agudizó durante el actual Gobierno a raíz de la ruptura de las alianzas políticas. Los sectores “emepedesistas” que han sido más golpeados políticamente desde el oficialismo tienen que ver con sectores vinculados al ámbito de la enseñanza, tanto en los sectores de maestros como en los de estudiantes.

Conscientes de sus errores en el pasado, el MPD se enmarca en un proceso de apertura política hacia otras organizaciones y sectores sociales, lo que podríamos definir como un glásnost político interno de amplia envergadura. Tras su último congreso, en octubre del presente año, su director nacional Luís Villacís fue reelegido en el cargo, acompañado por los subdirectores Mery Zamora y Geovani Atarihuana. En la actualidad el MPD perfila nuevas estrategias de intervención, así como nuevas formas de hacer política.

Por su parte, Pachakutik se encuentra una situación interna conflictiva consecuencia de las tensiones al interior del movimiento indígena. La crisis de la organización proviene de la época de su alianza gubernamental con Lucio Gutiérrez, aunque con el paso del tiempo se ha visualizado una notable incapacidad interna para superarla.

En la actualidad Pachakutik está inmerso en la recogida de las firmas necesarias para inscribirse como organización política en el CNE. Las tensiones generadas entre organizaciones indígenas de la Sierra con legisladores serranos del Pachakutik y de igual manera entre la asambleísta Diana Atamaint y la Federación Shuar, demuestra el conflicto intestino existente en la organización, así como la necesidad de articular estrategias políticas válidas por parte del aparato político del movimiento indígena.

La capacidad por parte del movimiento indígena para cicatrizar sus diferencias internas y que esta realidad se plasme a su vez en la organización política de Pachakutik es el principal reto a afrontar por la nueva dirección de la CONAIE.

Así las cosas, tras la Consulta/Referéndum popular del pasado 7 de mayo, las organizaciones que coincidieron de una u otra forma en la campaña por el NO optaron por agruparse con objetivos políticos más allá de lo que les había vinculado inicialmente.

De esta manera, los partidos políticos MPD y Pachakutik se unieron a Participación, en un primer momento, alianza a la que se incorporó inmediatamente después el Frente Ciudadano Montecristi Vive y la Corriente Socialista Revolucionario del PS-FA. Dicha coalición o alianza política maneja transicionalmente el nombre de Coordinadora Plurinacional por la Unidad de las Izquierdas, quedando aun por afrontarse internamente el debate sobre bajo de siglas se presentaran juntos a las elecciones de 2013 y cuál será su cabeza de lista para las presidenciales. En una entrevista pública en los medios de comunicación Gustavo Larrea anunciaba el acercamiento a su organización de la RED de León y Martha Roldós (28). En su contra, la Coordinadora Plurinacional aún está lejos de identificarse de forma real con los conflictos sociales existentes en el país, de su capacidad de arrimarse al dolor de los desalojados de tierras y casas, de los 204 dirigentes indígenas acusados de sabotaje y terrorismo, de las familias de los siete perseguidos de Nabón hoy clandestinos en los páramos andinos, de los torturados de Río Grande en Chone o de los pobladores del cantón El Pargui (Zamora Chinchipe) explotados por la compañía china-canadiense EcuaCorriente SA con la aquiescencia institucional, dependerá que realmente se conviertan en una alternativa vinculada a las luchas y movimientos de emancipación ecuatorianos.

Para terminar el recorrido, falta mencionar al “último invitado en este baile” es el general y político Paco Moncayo y su Movimiento Libertad. Moncayo se retiró con honores del Ejército ecuatoriano en 1998, siendo electo diputado nacional por el partido socialdemócrata Izquierda Democrática (ID). El 21 de mayo de 2000 derrota al importante empresario turístico Roque Sevilla en la Alcaldía de Quito. Renuncia a la Alcaldía en enero del 2009 obteniendo su curul en la Asamblea Nacional en las elecciones de abril de ese mismo año por el Movimiento Municipalista (29). Le caracteriza la serenidad, la moderación política y su talante democrático.

Lo natural sería que Moncayo se agrupara en el entorno de la Coordinadora Plurinacional, dado las pocas posibilidades que tendría “jugando” sólo. Incluso los medios de comunicación le han situado como un posible candidato dentro del “combo” progresista para las presidenciales de 2013. Otra opción para el general, sería volver a las elecciones municipales, “campo de juego” donde posiblemente ganaría tras el fracaso de Alianza PAIS en sus dos alcaldías más importantes –Quito (30) y Cuenca-.

Con todas las precauciones en el análisis que implica no tener aún el nombre del presidenciable a competir con Correa, la Coordinadora Plurinacional se muestra con un contendiente respetable para el partido de Gobierno. El hecho de que el presidente Correa tenga que competir electoralmente de forma sería también por la izquierda es una novedad inédita para el líder absoluto de la “marea verdeflex”. Movimientos como el de Diego Borja, ex ministro Coordinador de la Política Económica y ex director del Banco Central del Ecuador y líder del Movimiento Poder Ciudadano –estructurado al interior de Alianza PAIS-, cuestionando la “salud” de la Revolución Ciudadana y augurando un futuro incierto al proceso (31), muestran como la disputa por la Vicepresidencia (32) no es la única pelea existente en los intestinos del poder político. Posibles rupturas desde el oficialismo hacia la izquierda durante el año que viene consecuencia de las intrigas de poder, la cada vez mayor derechización gubernamental, o el conflicto que se auspicia entorno a la conformación de listas electorales, no son descartables.

La campaña electoral novedosa y más complicada

La próxima campaña presidencial se presenta radicalmente distinta a la que llevó al Ec. Rafael Correa al Palacio Presidencial de Carondelet en 2006 y posteriormente en 2009.

Del vacío de poder consecuencia de la desinstitucionalización del Estado desarrollada durante más de dos décadas por el neoliberalismo, así como la presencia de presidentes débiles que fueron uno tras otro dejando sus cargos con “más pena que gloria”, se ha pasado a un presidencialismo fuerte, duro y con tendencia a desconocer la independencia de poderes.

El presidente Correa goza de gran popularidad, buena calificación a su labor gubernamental y un nivel de credibilidad aceptable tras casi cinco años de Gobierno, a pesar de haber sufrido un bajón en los últimos tiempos.

Sin embargo, Alianza PAIS quien logró el triunfo electoral hace cinco años bajo la estrategia de atacar y destruir políticamente a la “vieja partidocracia”, en poco tiempo se ha convertido en el paradigma de esta forma de hacer política. Eso se visualiza claramente en muchas gestiones municipales así como en la escasa distinción que para el ciudadano ecuatoriano le merecen la bancada oficialista y opositoras en el Legislativo.

El Ejecutivo tiene claro que en abril del presente año el presidente Correa anunciaba una goleada de 7 a 1 contra los opositores a las preguntas de la Consulta/Referéndum popular de mayo, siendo el resultado real del “partido”, que el correísmo perdió en 11 de las 24 provincias del Ecuador, obteniendo una diferencia promedio a su favor de apenas el 4%. El resultado del pasado 7 de mayo fue un despropósito absoluto si se pesan los recursos invertidos de un lado y del otro (33). El correísmo obtuvo un 44% de los votos emitidos en la Consulta/Referéndum, es un buen resultado, aunque se evidencia una paulatina bajada en sus resultados electorales proceso tras proceso. De todas formas las diferencias entre la Consulta/Referéndum y una contienda presidencial son notables, los datos pueden cambiar sustancialmente, y los actores en la contiendan se multiplicarán así como el capital invertido.
De las 11 provincias que votaron contra el plebiscito correísta siete son de la Sierra y cuatro de la Amazonía. Tengan los indígenas con más o menos importancia poblacional en cada una de estas provincias, es claro que el movimiento indígena ha sido un actor fundamental en los resultados del 7 de mayo. Por ese motivo, desde el oficialismo se han hecho estos últimos meses bastantes maniobras con la finalidad de romper y dividir al movimiento social más importante del Ecuador. Desde el Ministerio Coordinador de la Política se ejerce fuerte presión sobre la Confederación Nacional Indígena de la Costa Ecuatoriana (CONAICE) para firmar convenios del mismo tipo que consiguieron firmar meses antes con determinadas organizaciones de la Amazonía (Federación Shuar, Secoyas, Kichwas de Loreto o la propia Confederación Nacional Indígena de la Amazonía Ecuatoriana –CONFENIAE-). También se ha desarrollado la “Operación Lluco” (34) así como otras de captación de dirigentes indígenas de Costa, Sierra y Amazonía, situación que obliga a la actual dirección de la CONAIE a estar permanente alertas de posibles operaciones quirúrgicas que buscan la “amputación” paulatina de la organización en la cual se articula el 80% del tejido social indígena ecuatoriano.
El presidente Correa vive cotejando encuestas, todas sus acciones han de interpretarse desde esta perspectiva, situación que deberá agudizarse durante el ejercicio 2012. El correísmo ya no puede hacer promesas ni vivir del cuento de “larga y triste noche neoliberal”, el Presidente de la República tiene que presentar resultados y según estos se presenten su lectura será más o menos positiva. El imaginario revolucionario luce desgastado, el discurso contra la “pelucones” y la oligarquía ya resulta cansino a falta de reformas estructurales que llenen de contenido este tipo de dialéctica, la “larga y triste noche neoliberal” quedó trasnochada, la guerra contra los medios de comunicación no se vuelve un boomerang contra el Gobierno debido a la falta de capacidad de la “prensa corrupta”, y no se puede vivir toda la vida del 30-S por mucha marca registrada que quiera desarrollar el Gobierno en el Instituto Ecuatoriano de la Propiedad Intelectual (IEPI). Lo del proceso revolucionario no se lo cree ya ni el “apuntador” y las canciones de protesta y las frases del Che van quedando cada vez más descontextualizadas con el actual rumbo del Gobierno correísta. En lo estructural, el país mantiene tras cinco años de Gobierno autodenominado “revolucionario”, lacras que no se justifican bajo un discurso “izquierdista” conceptualizado ideológicamente como el “Socialismo del Siglo XXI”: 62 grupos económicos concentran el 41% del PIB; la riqueza no petrolera se queda en manos de los importadores, intermediarios (financieros), y sector comercial –todos actores protagónicos de la “economía vaga”-; se mantiene una economía productiva de muy poco valor agregado en el país; el sistema productivo está hiper-concentrado; se mantiene la dependencia de los ingresos petroleros y no existe redistribución de los medios de producción ni democratización de la propiedad.

Por su parte, Alianza PAIS consolida nuevos aliados por la derecha: el mes pasado se anunciaba mediante boletín de prensa que al partido de Gobierno se unirán con el honor de la presencia de su Secretario Ejecutivo, Galo Mora, cuatro alcaldes manabitas procedentes del Partido Social Cristiano, Partido Roldosista Ecuatoriano y del Partido Sociedad Patriótica-; de igual manera, se consolidan las alianzas políticas con prefectos como Montgomery Sánchez (El Oro), Jimmy Jairala (Guayas) o Mariano Zambrano (Manabí), ninguno de ellos conocido por su militancia progresista. Pero al mismo tiempo debe enfrentar que en 2012 y 2013 le faltarán gran parte de las fuerzas organizadas y populares que le llevaron al sillón presidencial en 2006 y todavía en 2009, pasando gran parte de ellas a apoyar candidaturas progresistas en oposición. También ha de añadirse un factor que por acumulación se convierte en peligroso: la capacidad de generarse frentes de lucha sin resoluciones políticas favorables, lo cual demuestra la incapacidad de los responsables del frente político del oficialismo para construir estrategias de intervención político-social adecuadas.

El hecho de que Correa y su Alianza PAIS deban enfrentar un competidor por la izquierda presupone el desarrollo de un discurso izquierdista para este año 2012, algo ya conocido en Ecuador en abril del 2009, cuando se habló de “profundización de la revolución” o “profundización del Socialismo del Siglo XXI”. Como ya advertía en el siglo XIX el ilustre dramaturgo irlandés Oscar Wilde, “cuanto más conservadores son las ideas más revolucionarios son los discursos”.

El descontento de sectores populares agredidos por el correísmo es notable en las calles del Ecuador, y existe riesgo de importantes movilizaciones en 2012 protagonizadas por servidores públicos, médicos, estudiantes, campesinos, indígenas, comuneros a los que se les está quitando las tierras, regantes y víctimas de la minería por tan solo poner algunos ejemplos.

No se presupone inestabilidad económica ni bajada del precio del petróleo, lo que en este sentido le da cierta tranquilidad al Ejecutivo. El objetivo del presidente Correa es ganar en la primera vuelta, el objetivo de la oposición –de todas las oposiciones- es forzar la segunda vuelta, bajando el porcentaje de voto a Correa por debajo del 40% en la primera vuelta.

¿Qué pasaría en una segunda vuelta?, ¿Cómo se recompondrían las alianzas electorales?, ¿Puede más el anticorreísmo que las diferencias ideológicas entre izquierda y derecha?, en fin, todas estas preguntas son las que pretende no tener que contestarse el presidente Rafael Correa pasado el 20 de enero del 2013.

Notas:

(1) Datos Registro Nacional de Tumores del Ecuador
(2) http://www.elciudadano.gob.ec/index.php?option=com_content&view=article&id=29042:ministra-betty-tola-multiplica-proceso-informativo-sobre-proyecto-minero-en-molleturo&catid=3:economia&Itemid=44
(3) La intervención de las fuerzas represivas del Estado en conflictos vinculados con el extractivismo y la protesta social es una práctica habitual en la historia ecuatoriana. Durante el mandato del presidente Rafael Correa destacan en este sentido las actuaciones desarrolladas en Dayuma, parroquia rural del cantón y provincia de Orellana (Amazonía ecuatoriana), donde el 26 de noviembre de 2007 se inició una protesta social por la paralización de las obras desarrolladas por la compañía FOPECA, a lo que el Estado reaccionó declarando el Estado de Emergencia en toda la provincia de Orellana, militarizando y reprimiendo a la población local bajo el argumento de “grave conmoción interna”; así como las diferentes intervenciones policiales y militares sobre los pobladores locales que ejercieron “paros” y “cortes de carreteras” en localidades afectadas por la explotación minera. El colofón de estas intervenciones represivas sobre las protestas sociales durante el régimen actual se dio el 30 de septiembre de 2009 en la provincia de Morona Santiago, donde falleció el profesor indígena Bosco Wisuma durante los enfrentamientos entre población local y unidades de la Policía Nacional enviadas al territorio para sofocar la movilización en reclamo por la Ley de Aguas.
(4) http://www.elciudadano.gov.ec/index.php?option=com_content&view=article&id=29091:la-amazonia-respaldo-a-la-revolucion-ciudadana-en-eleccion-de-juntas-parroquiales&catid=40:actualidad&Itemid=63
(5) http://www.mpd15.org.ec/
(6) En alusión al libro Leviatán: o la materia, forma y poder de una república eclesiástica y civil, comúnmente llamado Leviatán (en inglés Leviathan), la obra más conocida del filósofo político inglés Thomas Hobbes, publicado en 1651. El título del libro hace referencia al monstruo bíblico Leviatán, que posee un poder descomunal. En este libro, Hobbes establece su doctrina de derecho moderno como la base de las sociedades y de los gobiernos legítimos. En su obra Hobbes justifica filosóficamente la existencia del autoritarismo estatal.
(7) http://www.elcomercio.com/negocios/Proforma-Presupuesto-General-Estado-2012-Pro-forma_ECMFIL20111129_0007.pdf
(8) Según el ex presidente ecuatoriano Rodrigo Borja, indica en la Enciclopedia de la Política, en 1997, que el término “partidocracia” apareció en Europa después de la segunda guerra para “designar la presencia decisiva de los partidos en la vida política, en que prácticamente asumieron el monopolio de la actividad pública europea durante el proceso de la reconstrucción democrática después de la caída del fascismo”. Para Borja, el sistema se deformó debido a que algunos partidos han perdido democracia interna, se han enquistado dirigentes, sin olvidar que: “siendo los partidos elementos sustanciales de la democracia, la partidocracia ha devenido en un fenómeno antidemocrático porque escamotea los derechos de la gente y mediatiza su participación política”.
(9) El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) otorgó el primer lugar en la categoría “Estrategias de Bancarización” de los premios Beyond Banking al proyecto denominado “Banco del Barrio”. Según su acta fundacional, el objetivo fundamental del BID a través de los premios Beyond Banking es fomentar una industria de servicios financieros que conjugue la rentabilidad económica con la rentabilidad social, además que opere con transparencia, respete el medio ambiente, las comunidades y logre mayor cobertura.
(10) El ex presidente del Gobierno José María Aznar defendió el pasado 15 de noviembre en Madrid, durante la presentación del libro “Cartas a mis hijos”, que el presidente del Banco Guayaquil, Guillermo Lasso, puede ser un “activo positivo” y un “gran motor de iniciativas sólidas” para el futuro de Ecuador.
(11) http://usfq-ecuador.blogspot.com/2011/01/crea-tu-propia-historia-conferencia-por.html
(12) El Dr Naim fue incluido por el World Economic Forum como miembro del International Media Council, una agrupación que congrega las cien lideres más influyentes del mundo en el área de medios de comunicación. Naím también preside el Grupo de los Cincuenta, organización formada por los principales dirigentes empresariales de América Latina y es miembro de la junta directiva del National Endowment for Democracy (NED) y de Population Action International.
(13) La revista Foreign Policy fue fundada en 1970 por Samuel P. Huntington y Warren Demian Manshel como un revista trimestral. Naim ejerció como redactor jefe entre 1006 y 2009. El 29 de septiembre de 2008, Washington Post Co. anunció la compra de Foreign Policy a Carnegie Endowment for International Peace.
(14) http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2006/09/04/AR2006090400699.html
(15) Hugo Banzer Suárez fue un general y político boliviano, presidente de la República en 2 períodos: 1971-1978, como dictador, y 1997-2001, constitucionalmente. Se estima que durante su primer gobierno unos 150 prisioneros políticos desaparecieron, habiéndose encontrado posteriormente en los sótanos del Ministerio del Interior celdas de tortura y huesos humanos.
(16) En el curriculum de la hoy embajadora ecuatoriana en los Estados Unidos constan: 1998-1999 Directora del Programa Bono Solidario y 1999-2000 como Directora de la Unidad de Reforma, ambas responsabilidades desarrolladas en el Consejo Nacional de Modernización del Estado, el organismo por el cual se canalizó gran parte de la privatización en el Ecuador. Ver: http://www.bce.fin.ec/documentos/ElBancoCentral/Cely.pdf
(17) Álvaro Noboa perdió su puesto como miembro de la Asamblea Nacional Constituyente, al convertirse el 12 de enero de 2008 en el único asambleísta que no entregó su declaración de bienes, su registro de impuestos, así como negarse a dar la autorización de apertura de cuentas bancarias en Ecuador y el exterior, por lo que quedó destituido automáticamente, de acuerdo con el Reglamento de funcionamiento de la Constituyente.
(18) La expresión Tirios y troyanos se origina en La Eneida de Virgilio. En el libro I la reina Dido le dice a Eneas en un llamado a la convivencia: “La ciudad que estoy levantando vuestra es; varad vuestras naves; ninguna distinción habré de hacer entre tirio y troyano”. De aquí deriva la expresión “tirios y troyanos”, que se usa hasta ahora para referirse a dos grupos de personas siempre enfrentados y que nunca se ponen de acuerdo.
(19) El sobrenombre con el que popularmente se conoce a Fabricio Correa deriva de la publicación de un libro de periodismo de investigación titulado “El Gran Hermano” por el cual se revelan los contratos del hermano mayor del Presidente de la República con el Gobierno ecuatoriano. La obra se basa en la investigación de varios hechos acontecidos desde fines de 2008, y que tienen como denominador común a una sola persona, Fabricio Correa, quien mantuvo muchos contratos con el Gobierno durante el primer período del gobierno del presidente Correa. El texto se centra en la simulación de compra de empresas panameñas por Fabricio Correa, para poder suscribir los contratos; y de otro lado la acción del Estado y la poca fiscalización que se hizo sobre todo lo concerniente a este asunto.
(20) El nombre de la agrupación política de Fabricio Correa es copiado de lo que fue el Equipo Colombia, un movimiento político fundado por el ex alcalde de Medellín y ex ministro Luis Alfredo Ramos a mediados de los ochenta, y al interior del Partido Conservador, para hacer contrapeso al otro movimiento conservador de Antioquia, la Fuerza Progresista del Coraje. Tras tener una discreta participación a nivel nacional, en las elecciones de 2002 Ramos decidió encabezar una lista al Senado y obtuvo más de 230.000 votos y tres curules, a las que suma la del senador del Huila Jaime Bravo. En 2003 incursionó con éxito en Bogotá obteniendo tres escaños en el Concejo Distrital. En 2004, Equipo Colombia se retira del Partido Conservador para emprender en solitario su camino a las legislativas. El 14 de diciembre de 2005 se formalizó la fusión entre el Partido ALAS y el Movimiento Equipo Colombia, dando origen al Movimiento Alas Equipo Colombia. El presidente de la agrupación es Ramos, y el jefe de la bancada parlamentaria era el ex senador Álvaro Araújo. La organización política formó parte de la alianza uribista. La alianza de los dos partidos terminó en septiembre de 2009 luego de acordarse su disolución, ALAS conservó su personería jurídica mientras que los miembros de Equipo Colombia se unieron al Partido Conservador Colombiano. ALAS, sin embargo, no obtuvo la cantidad de votos necesarios en las Elecciones Legislativas de 2010 para mantener su personería jurídica. El 18 de Abril de 2010, Álvaro Araújo, fue condenado por la Justicia como implicado en alianzas con grupos armados ilegales (paramilitares) en el departamento del Cesar y condenado a nueve años y tres meses de prisión. El 8 de febrero de 2011 recupera su libertad (bajo libertad condicionada).
(21) Según Fabricio Correa: “Ecuador es un paraíso expresó, existen todos los recursos necesarios, la propuesta de EQUIPO es que Ecuador sea campeón, así como los es en cacao, rosas, banano, campeones con varios de nuestros deportistas, queremos que con un buen ´EQUIPO´, vamos a traer inversiones y generaremos empleos (…) hoy el director técnico (en alusión al presidente Rafael Correa) nos hace jugar en la serie B. Nos hace hacer negocio con Bolivia, Cuba, Venezuela. Tenemos la necesidad de tener un director técnico que nos haga jugar en la liga mayores hay que ir Inglaterra, Alemania, Canadá, Estados Unidos de allá vienen las importaciones”. Ver http://www.fabriciocorreadelgado.com/
(22) http://www.elimparcial.es/contenido/95407.html
(23) La Jauría humana es una película estadounidense de 1966, del género drama, dirigida por Arthur Penn. Su argumento se desarrolla en un pueblo del Sur de los Estados Unidos, donde tras el regreso de un prófugo de la justicia condenado injustamente, se desata el caos. El sheriff, interpretado por Marlon Brando, debe lidiar con los personajes siniestros del pueblo y sus miserias.
(24) La Operación Fénix fue un ataque de la Fuerza Aérea de Colombia, con la posterior incursión de helicópteros, personal policial y militar, realizado en una zona selvática denominada Angostura en las cercanías de la población Santa Rosa de Yanamaru, en la provincia ecuatoriana de Sucumbíos, el día 1 de marzo de 2008, causando la muerte de 22 guerrilleros, incluyendo el segundo comandante en rango del grupo armado insurgente Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), quienes se encontraban en un campamento clandestino en territorio ecuatoriano. El ataque produjo una crisis diplomática regional por la violación colombiana de la soberanía territorial ecuatoriana.
(25) Desde la salida de Gustavo Larrea del Gobierno correísta han ocupado los cargos de Ministro Coordinador de la Política el actual Canciller de la República, Ricardo Patiño; la actual titular del Ministerio Coordinador de Desarrollo Social, Doris Soliz; y la actual titular del ministerio, la recién llegada Betty Tola, proveniente de la Secretaria Nacional del Migrante (SENAMI).
(26) http://www.eluniverso.com/2008/06/29/0001/8/40C98AA564574C918AE519C02A5B2BF8.html
(27) Extracto de La enfermedad Infantil del ‘izquierdismo’ en el Comunismo de V.I. Lenin: “La causa fundamental de su bancarrota –la de la II Internacional- consiste en que se han dejado ´encandilar´ por una forma determinada de crecimiento del movimiento obrero y del socialismo, olvidándose de su unilateralidad; han tenido miedo a ver la brusca ruptura, inevitable por las circunstancias objetivas, y han seguido repitiendo las simples verdades aprendidas de memoria y a primera vista indiscutibles: tres son más que dos. Pero la política se parece más al álgebra que a la aritmética y todavía más a las matemáticas superiores que a las matemáticas simples. En realidad, todas las formas antiguas del movimiento socialista se han llenado de un contenido nuevo y un nuevo signo ha aparecido por lo tanto delante de las cifras, el signo ´menos´, mientras nuestros sabios seguían (y siguen) afirmando tenazmente a todo el mundo que ´menos tres´ es mayor que ´menos dos´. Hay que procurar que los comunistas no repitan el mismo error en el otro sentido, o mejor dicho, que ese mismo error, cometido, aunque en un sentido contrario, por los comunistas ´de izquierda´ sea corregido y curado con el máximo de rapidez y el mínimo de dolor para el organismo. No sólo el doctrinarismo de derecha constituye un error, también lo constituye el doctrinarismo de izquierda”.
(28) Martha Roldós consiguió el 4,33% de los votos (298.765 votos) a la Presidencia de la República en abril del 2009, resultado no desestimable teniendo en cuenta que su votación es básicamente guayasense.
(29) El Movimiento Municipalista nace a razón de la negativa de sus candidatos a someterse a las elecciones primarias en Alianza PAIS, a la imposición de candidatizarse solo bajo la lista 35, y a renunciar a sus agrupaciones políticas. Fue una herramienta electoral que permitió la agrupación de 150 alcaldes que coquetearon con el oficialismo pero luego se negaron a participar bajo los principios impuestos por el partido de Gobierno. Debido a esa naturaleza, pasada las elecciones de abril careció de un posicionamiento político común, de coordinación y de sentimiento de pertenencia.
(30) La hipótesis de que Alianza PAIS pudiera perder la Alcaldía de Quito en 2013 significaría un desastre de gran envergadura para el presidente Correa. La centralidad política de Quito, dígase lo que diga sobre el proceso de descentralización, es indiscutible. ¿Y cómo no? También un plataforma política para saltar la Plaza Grande y ocupar el Palacio de Carondelet. Personajes como Antonio Ricaute, a pesar de su debilidad política, tiene clara esta situación. El apoyo decidido de Moncayo a una candidatura alternativa al oficialismo en Quito, podría tener graves consecuencias para el correísmo. La poca aparición pública del Alcalde Augusto Barrera incluso durante las fiestas de Quito (con tres millones de dólares en gasto) son indicadores que anuncian un posible recambio en la candidatura de Alianza PAIS para el 2013.
(31) http://elcomercio.com/politica/revolucion-ciudadana-debilitandose-Diego-Borja_0_601739935.html
(32) A partir del anuncio por parte de Lenin Moreno, Vicepresidente de la República, de renunciar a la vida política para el próximo ejercicio político ha desatado al interior de Alianza PAIS un seria disputa entre diferentes sectores políticos y económicos que aspiran a ser binomio del presidente Correa. La diversidad de nombres es enorme, nada que el líder de Alianza PAIS no pueda resolver, pero resulta sorprendente la diversidad de aspiraciones claramente diversas que concurren a la carrera (suenan nombres como Doris Soliz, Montgomery Sánchez, María Fernanda Espinoza, Nathalie Cely, María del Sol Corral o Ramiro González por poner tan solo algunos ejemplos).
(33) Las organizaciones de la izquierda política que auspiciaron el NO apenas contaron con recursos económicos, entre las organizaciones políticas de la derecha que se opusieron a las preguntas del régimen las campañas fueron de baja intensidad o nulas, salvo algunas que otras excepciones.
(34) http://ns2.ecuadorinmediato.com/index.php?module=Noticias&func=news_user_view&id=162580&umt=pachakutik_desconoce_a_miguel_lluco_como_dirigente_en_provincia_chimborazo