miércoles, 6 de julio de 2011

“El neoconstitucionalismo transformador” de Ramiro Ávila: por la defensa de una Constitución garantista, igualitaria, participativo y plurinacional


Por Decio Machado (Quito/Ecuador)

En el día de ayer, 5 de julio, se presentó en el Paraninfo de la Universidad Andina Simón Bolívar el libro titulado “El neoconstitucionalismo transformador. El estado y el derecho en la Constitución de 2008” de Ramiro Ávila, doctor en Jurisprudencia por la Pontificia Universidad Católica de Ecuador y Máster en Derecho por Columbia University (Nueva York).

Rodeado de sus alumnos de la Universidad Andina, y acompañado por su familia, ex constituyentes, amigos del barrio, militantes sociales y académicos de diversas partes del país, Ávila con su estilo desenfadado presentó su libro ante una auditorio
repleto ante el cual hubo tiempo para bromas y chascarrillos más allá de una docta clase de derecho neoconstitucional.

La presencia del ex presidente de la Asamblea Constituyente, Alberto Acosta, y otros amigos como Agustín Grijalva o el ilustre doctor D. Julio César Trujillo, acompañaron la presentación del autor.

Los contenidos de la Constitución de Montecristi, al igual que cualquier otra ley o norma jurídica no son más que el resultado de la correlación de fuerzas en el campo social y político. En este sentido, la Constitución de 2008 es un texto relevante, que hace historia en el derecho constitucional por ser innovador y reconocer elementos tan vanguardistas como, entre otros, el derecho de la Pachamama.

La apuesta constituyente de Montecristi fue rupturista y revolucionaria, y su proceso de elaboración y aprobación por el pueblo ecuatoriano marca el punto más álgido del proceso de transformación impulsado en el Ecuador y fruto de un acumulado de luchas que va desde el levantamiento indígena del Inti Raymi en 1990 hasta nuestros días. Desde el referéndum aprobatorio de la Constitución ecuatoriana, el 28 de septiembre de 2008, el deterioro político del proceso no ha venido a significar más que decepciones entre los sectores más progresistas y transformadores en Ecuador, convirtiéndose cada vez más un estorbo para el gobierno y un marco normativo sobre el que se incumple día tras día con el espíritu de él emanado. Del climax revolucionario, lo que ha sido definido por Correa como “izquierdismo infantil” al viejo y gris “pragmatismo senil” carente de ideas y creatividad transformadora que hoy encarna el mal llamado gobierno de la Revolución Ciudadana. En la actualidad, la Constitución de Montecristi se violenta de forma sistemática con el mantenimiento de la privatización del agua, la puesta en entredicho de la democracia participativa y el control social, la incapacidad de desarrollar los derechos de la Naturaleza o la inexistencia del Estado Plurinacional con todo lo que ello conlleva.

La actual Constitución dejó de ser la hoja de ruta del proceso prácticamente desde el día después a su aprobación. Se ignora gran parte de su contenido y se violenta el espíritu constitucional día tras día, justificándose tales acciones a través de consultas populares –cuyos resultados quedan lejos del apoyo reflejado en su día a la Carta Magna- e interpretaciones forzadas de muchos de sus artículos.

Quizás por eso textos claros para no leguleyos como el desarrollado por Ramiro Ávila en su libro, se transforman en barricadas para la defensa de los principios socio-jurídico-políticos del “estado de derechos”, más allá del tan manoseado y vaciado de contenido estado de derecho.

Considerando que cualquier norma jurídica tiene sus pros y sus contras, la lectura del libro de Ávila entre otras conclusiones llevará al lector a una reflexión: el hiper-presidencialismo que caracteriza históricamente las constituciones latinoamericanas desde Bolívar a nuestros días, mantiene sin duda una mala relación con la democracia participativa y el Estado plurinacional. Esta situación no es baladí en tiempos donde la democracia representativa y los viejos y anquilosados sistemas políticos están siendo puestos en cuestión en múltiples países a los que se les ha considerado históricamente como ejemplos del modelo democrático.

Concluyo citando el último párrafo del libro Ávila: “Para evitar los efectos regresivos, tanto normativos como de aplicación de los derechos fundamentales, se requiere tomar con la mayor seriedad posible la parte dogmática de la Constitución y realizar, según correponda, reformas o interpretación lo más ajustadas al espíritu de Montecristi, que no es otro que favorecer al más débil, evitar el dolor y los sufrimientos innecesarios y transformar esta sociedad injusta e inequitativa“.

lunes, 27 de junio de 2011

Aznar, el nuevo gurú de la derecha latinoamericana

Por Decio Machado

www.diagonalperiodico.net Número 152

REPORTAJE | LA INJERENCIA EXTERNA DEL EXPRESIDENTE EN AMÉRICA LATINA

El acoso y derribo del “socialismo del siglo XXI” es el principal caballo de batalla de la fundación que preside José María Aznar, financiada por el Estado español.- Georgetown: un vivero de dirigentes e ideólogos del neoliberalismo

Aznar junto a Mauricio Macri, político argentino, y Antonio Ledezma, alcalde de Caracas.

La periódica presencia de José María Aznar en tierras americanas no es una novedad. Ya durante su etapa como presidente español (1996-2004) fueron continuas sus visitas tanto a Estados Unidos como a diversos países latinoamericanos.

Tras su salida del G obierno español, Aznar fue nombrado presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) a la par que presidente de honor del Partido Popular. Desde entonces, FAES y Aznar han intensificado su presencia en el continente latinoamericano, ejerciendo el último una ascensión meteórica como gurú de lo que definen ideológicamente como “centro liberal y reformista”.

Tal como consta en sus estatutos, con el fin de “crear, promover y difundir ideas basadas en la libertad política, intelectual y económica”, la FAES ha desarrollado una inmensa red de relaciones internacionales que incluyen partidos políticos, universidades, empresas y think tanks en muy diversos países.

Aznar y América Latina

Las giras latinoamericanas de José María Aznar suelen acompañarse de conflictos y manifestaciones de rechazo en los países receptores.“Lo anormal sería lo contrario”, indica Sergio Lacorta”, periodista panameño. Según Lacorta, “Aznar se ha distinguido por injerir en la política interna del continente desde hace más de una década. Siendo presidente (1998) envió a Venezuela a su yerno Alejandro Agag junto con un equipo de élite en el cual estaban Pedro Arriola, esposo de la exministra Celia Villalobos, y el empresario Francisco Correa, con el fin de apoyar a la opositora Irene Sáez frente al presidente Chávez. Con posterioridad (2002) legitimó el golpe de Estado de Pedro Carmona, y ahora, desde su entorno,aparecen indicios de complicidad en el intento de asesinato del presidente Evo Morales”.

A finales de 2009, la Fiscalía boliviana abrió una investigación a la Fundación Iberoamérica-Europa (FIE), que preside Pablo Izquierdo, exjefe de prensa de José María Aznar, por promover el golpismo financiando comandos mercenarios que habrían proyectado el intento de magnicidio del presidente Evo Morales. Según la Justicia boliviana, la FIE –que fue presidida por Ana Botella entre 1994 y 1999– ingresó más de dos millones de bolivianos (250.000 euros) en la Cámara de Comercio de Santa Cruz, fondos que fueron“supuestamente” utilizados para desestabilizar al Gobierno.

Según el investigador alemán Ingo Niebel, “entre 1999 y 2008 la fundación recibió subvenciones públicas por valor de 4,3 millones de euros; de esta suma unos 990.000 euros fueron destinados para su labor en Bolivia”, y denuncia: “En noviembre de 2008 la FIE recibió otro millón de euros, esta vez por parte de la Comunidad Autónoma de Madrid, gobernada por Esperanza Aguirre, del PP”.

Entre sus continuas críticas a los Gobiernos progresistas de la región, destaca la realizada en marzo de 2009 en el Instituto Hispano del Congreso de EE UU, donde Aznar afirmó que “la causa de la libertad en Cuba la defienden unos pocos disidentes” frente a la “mayoría silenciosa del pueblo cubano”. Con respecto a Chávez, Aznar criticó el hecho de estar “más cerca del régimen de los Castro cada día que pasa”, acusándolo de proteger a las FARC, quienes “trataron de asesinar al anterior presidente Andrés Pastrana y a mi amigo, el actual presidente, Álvaro Uribe”.

Navacerrada Connection

En diciembre de 2010, Aznar junto al Nobel Mario Vargas Llosa y el expresidente boliviano (2001-2002) Jorge Quiroga protagonizaron en Santiago de Chile un foro llamado El futuro de la libertad en un mundo global. El evento fue organizado por la Fundación Libertad y Desarrollo,partner de la FAES en Chile, liderada por exministros pinochetistas y actuales ministros del Gobierno de Piñera. Esta fundación es el representante en el país de la Red Liberal de América Latina (Relial), un network que apoya a los grupos de presión neoliberales del continente con fondos de la National Endowment Democracy (NED), fondos provenientes del Departamento de Estado y del Congreso estadounidense. En su intervención, Aznar definió el “socialismo del siglo XXI” como uno de los tres principales riesgos para América Latina, junto a la criminalidad y el narcotráfico.

Días antes, el expresidente español se había reunido con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, en Bogotá, quien mantiene estrecha relación con la FAES desde su participación, en 2008, en uno de sus campus en Navacerrada (Madrid). Los anuales Campus FAES en Navacerrada son espacios de confluencia entre personalidades como Sebastián Piñera, Mauricio Macri, Luis Alberto Lacalle o Mario Vargas Llosa, entre muchos otros.

Ecuador tampoco escapa de la agenda del nuevo gurú conservador. En su última visita al país, donde fue invitado por su aliado local, la Fundación Ecuador Libre del banquero Guillermo Lasso, Aznar manifestó:“Debemos cerrar filas, unirnos, generar consensos. Sólo así se podrán lograr victorias electorales para la sociedad, a través de partidos políticos ganadores. Sólo así se podrá vencer a este nuevo comunismo, a este socialismo del siglo XXI. Esta nueva deriva colectivista que para lo único que sirve es para repartir las migajas de la miseria”.


DATOS SOBRE LA FAES

FUNDACIÓNFundada en 1989, desde el años 2004 está presidida por José María Aznar. Su vicepresidenta es María Dolores de Cospedal.

FINANCIACIÓNLa FAES percibió entre junio de 2001 y octubre de 2003, fondos gubernamentales por valor de 7.607.966,67 euros según el Boletín Oficial de las Cortes Generales de 24 de junio de 2005.

DONACIONESEn 2005 se estimó que el 40% del presupuesto de FAES proviene de origen privado (donaciones de particulares, otras entidades y empresas).

PRIVILEGIOSEn 2007, fue la fundación de corte político más beneficiada por el Gobierno español (unos tres millones de euros).

THINK TANKS. LOS PRINCIPALES AMIGOS DE LA FUNDACIÓN DEL PP

HERITAGE FOUNDATIONVinculada al Partido Republicano, es el centro del pensamiento radical “neocon”.Sus objetivos son “formular y promover las políticas públicas conservadoras basadas en el principio de la libertad de empresa, el Gobierno limitado, la libertad individual, los valores estadounidenses tradicionales, y una poderosa defensa nacional”.

RELIALLa Red Liberal de América Latina (Relial) tiene conexión con organizaciones de la derecha y la extrema derecha, está vinculada con espacios políticos y financiación estadounidense, como la National Endowment Democracy (NED). Sus objetivo confeso es consolidar el liberalismo en América Latina.

FUNDACIÓN CUBANO-AMERICANALa Fundación Nacional Cubano-Americana está acusada de financiar la fuga del terrorista Posada Carriles de Venezuela, mantenerle en Centroamérica y contratarle para acciones terroristas en Cuba, con el empleo de mercenarios. Además, en 1997 la FNCA se hizo responsable de la explosión de tres bombas en hoteles de La Habana. La FAES, presidida por José María Aznar, ha apoyado a esta Fundación desde sus comienzos: en 1995, el candidato del PP se reunió en España con el líder histórico de la disidencia cubana de Miami, Jorge Mas Canosa.

IRI (EE UU)El International Republic Institute está vinculado al Partido Republicano, fue fundado en 1983 con el mandato de Ronald Reagan de “promover la democracia en el mundo”. Presidido por el senador John McCain, quien fue candidato republicano frente a Barak Obama y es promotor de la Ley de Arizona conocida como la “ley antinmigrantes”.

ATLAS ECONOMICLa Atlas Economic Research Foundation fue creada para dar línea ideológica a los think tanks conservadores en América Latina. Es una herramienta de apoyo importante a este tipo de instituciones, ya que, entre sus objetivos, está el ayudar a la financiación de grupos de presión mediante subvenciones y ayudas públicas.

Georgetown: un vivero de dirigentes e ideólogos del neoliberalismo

Decio Machado (Washington, EE UU) // www.diagonalperiodico.net

GRUPOS DE PRESIÓN | LA IDEOLOGÍA DIFUNDIDA POR AZNAR EN LA UNIVERSIDAD NORTEAMERICANA

Aznar ha empleado su presencia en el mundo académico para influir en la política americana. Ahora, el expresidente cambia la Universidad de Georgetown por la Johns Hopkins.

Aznar en Georgetown (Foto: Josep Tomás)

Apenas un año después de su salida del Gobierno, José María Aznar se incorporó como profesor asociado a la más antigua universidad católica de EE UU, la prestigiosa Georgetown. El hecho sorprendió a la comunidad docente en EE UU, dado que Aznar carece de experiencia académica y su dominio del inglés es reciente y deficitario. Para muchos esta incorporación es el pago a su incondicional fidelidad hacia el expresidente George W. Bush y la implicación española en la última ocupación de Irak.

En Georgetown, el flamante académico español fundó el Latin American Board’s Global Competitiveness Leadership Program, a través del cual se emiten certificados académicos complementarios a otros programas más intensivos. Sin embargo, la singularidad de este programa radica en su fuerte contenido ideológico, lo cual marca el perfil diferenciado de su alumnado.

El área más activa del programa está dedicada a liderazgos y competitividad global, por el cual se pretende formar a nuevos líderes políticos, sociales y empresariales en América Latina. A él llegan anualmente medio centenar de estudiantes provenientes de España, Portugal y América Latina, y en su desarrollo colaboran destacados personajes, como el ideólogo neoliberal Francis Fukuyama, el conservador Vargas Llosa, el empresario antichavista Pedro Burelli o el dirigente anticastrista Orlando Gutiérrez. Los programas impartidos rescatan la esencia doctrinal del neoliberalismo.

Estos estudiantes vuelven a sus países tras cuatro meses de formación, incorporándose en gran parte a los think tanks nacionales asociados a la FAES. Otros intervienen en el sector privado y algunos reproducen en espacios académicos locales los aprendizajes recibidos en Georgetown.

Discípulos y proselitismo

Los discípulos de Aznar son reconocibles en fundaciones e instituciones de perfil conservador por toda América Latina. Ése es el caso de la presidenta de la pinochetista Fundación Libertad en Chile; del fundador de la boliviana Funbolíder, quienes imparten el programa de Georgetown en Bolivia; o del presidente de la Fundación Ecuador Libre, un grupo de presión neoliberal al servicio de Guillermo Lasso, segundo banquero del país y aspirante a presidente.

En su último curso en Georgetown, Aznar congregó a estudiantes de 16 países de América Latina. Para formar parte de este selecto club, no se puede sobrepasar los 34 años, hay que residir en Latinoamérica, dominar el inglés y disponer de un pregrado universitario. El programa de Aznar se reserva el derecho a rescindir el certificado académico en caso de que los estudiantes no cumplan con volver a sus países y poner en marcha el aprendizaje adquirido.

Durante sus seis años en Georgetown, Aznar ha gozado de autonomía plena respecto al rectorado, por lo que ha estado eximido de ajustarse a los estándares académicos de la institución, bajo la justificación de que alumnos llegan becados. El expresidente español edita también una revista universitaria dedicada a temas políticos, en la cual participan varios expresidentes latinoamericanos, como Vicente Fox, Henrique Cardoso, Andrés Pastrana, Ricardo Lagos, además del propio Aznar.En sus páginas se pueden leer perlas como ésta: “El Estado debe renunciar a su rol primario de desarrollar el país, limitándose a establecer las bases adecuadas para que los actores económicos alcancen la eficiencia y competitividad necesaria en un mercado globalizado”.

El programa de Aznar desarrolla cuatro módulos de liderazgo: político, social, económico y personal. Los estudiantes son llevados durante el curso al Capitolio, la Organización de Estados Americanos, el Pentágono, el Departamento de Estado, o a varios think tanks neoliberales como Cato Institute y el National Democratic Institute. Este último ha sido denunciado en varios países latinoamericanos por injerencia y desestabilización política. El hecho no sorprende, dado que en el directorio de este programa académico son reconocibles políticos progolpistas como la venezolana Rosa Rodríguez o el multimillonario Gabriel Cisneros, quien cedió sus oficinas en Caracas para la instauración del Gobierno ilegítimo de Pedro Carmona en 2002. Recientemente, Cisneros hospedó en una de sus fincas ubicada en República Dominicana a Aznar y la saga de los Bush, junto a otros líderes conservadores latinoamericanos.

Aznar ha sido galardonado hace unos días con el Distinguished Fellow del School of Advanced International Studies de la Universidad Johns Hopkins. De esta manera, Aznar abandona Georgetown para integrarse a la Johns Hopkins, donde liderará la Atlantic Basin Initiative del Centro de estudios transatlánticos.

lunes, 30 de mayo de 2011

Evaluación del estado de la izquierda social y política en Ecuador tras el proceso de Referéndum/Consulta



Decio Machado / Publicado en Sinpermiso.info el 22 de mayo de 2011






Los resultados de este plebiscito no han sido favorables para la Revolución Ciudadana
Con un conteo sin terminar pero con datos ya que apuntan a lo que será el resultado del Referéndum/Consulta que tuvo lugar el pasado 7 de mayo en Ecuador, tanto los defensores del Sí como del No, oficialismo y oposición, entonan cánticos triunfalistas que no se corresponden a la realidad de los resultados.




El plebiscito auspiciado por el Presidente Rafael Correa generó una campaña de gran confusionismo político, donde el régimen defendió un Vota Sí apoyado por algunos movimientos sociales –en muchos casos redes clientelares- y una parte de la estructura sindical obsoleta del país. Por su parte el voto NO se dividió en dos frentes: el progresista, donde confluyeron movimientos sociales importantes –algunos sin desarrollar actividad pública por los miedos acumulados debido a amenazas anteriores- y organizaciones sindicales junto al Movimiento Popular Democrático (MPD), la CONAIE, el Pachakutik y las diferentes rupturas que ha ido sufriendo el oficialismo durante los últimos tres años; y el conservador, donde se articuló la vieja partidocracia carente de legitimidad política en el país, junto con algunos outsiders que la derecha pretende posicionar cara a las presidenciales del 2013.




La campaña articulada por Alianza PAÍS y el gobierno de la Revolución Ciudadana se basó en un voto de confianza hacia el Presidente Correa –el mandatario repitió en sucesivas ocasiones durante la contienda "Confíen en mi" para luego hablar del contenido de las preguntas-, acompañando las explicaciones de por qué había que votar Sí con los "logros" obtenidos en estos cuatro años y medio de mandato. Por su parte, la oposición conservadora auspició un voto antigubernamental, ignorando en gran medida los contenidos del Referéndum/Consulta. Ha sido el movimiento indígena, encabezado por la CONAIE, así como los diferentes grupos que han ido rompiendo con el oficialismo, muchos de ellos encabezados por fundadores originales del movimiento oficialista Alianza PAIS, los que han articulado un discurso estrictamente centrado en los temas consultados por el gobierno, no cayendo en la retórica anticorreísta de la oposición conservadora.




Es de suponer, como augura el Presidente Correa, que el Sí ganará en las 10 preguntas, pero los resultados de este plebiscito no han sido favorables para el gobierno de la Revolución Ciudadana. Pasamos a explicar su porqué:




Si bien el porcentaje de votos no ha variado en exceso con respecto a las últimas presidenciales, su lectura geográfica es muy negativa y demuestra claros signos de debilitamiento gubernamental. El voto Sí ha ganado en toda la región Costa ecuatoriana, donde se han dado los mayores indicadores de inversión pública y reducción de la pobreza (a través de políticas clientelares de subsidio) durante los cuatro años y medio de gobierno de Correa. Sin embargo, en la Sierra el oficialismo solo pudo ganar en 3 de las 10 provincias existentes y en la Amazonía apenas en una. Esta situación divide al país geográficamente, abriendo un escenario en el cual se prevén conflictos importantes en las zonas de población indígena donde se desarrollan actividades extractivas, las cuales se acentuaran en un futuro inmediato y donde apenas se ha hecho nada para desarrollar el Estado Plurinacional reconocido en la Constitución de Montecristi.
Si bien el distanciamiento de las clases medias urbanas de la Sierra –en el caso de Quito incluso de perfil moderadamente progresista- con respecto al gobierno de Correa era un fenómeno ya visible en las últimas presidenciales (abril/2009), en la actualidad esa circunstancia se consolida, incluyendo diversos sectores populares que han formado parte del voto duro correísta.




La oposición conservadora que estaba desarticulada políticamente tras las diferentes victorias electorales del Presidente Correa se ha aglutinado durante la campaña, dependiendo de su capacidad de entendimiento el hecho de consolidar una alternativa común para los próximos comicios presidenciales. Ya se barajan nombres de diferentes outsiders que podrían encabezar una alternativa política conservadora, como es el caso del ex atleta Jefferson Pérez o el banquero guayaquileño Guillermo Lasso.




La ruptura de tres grupos del oficialismo que han hecho campaña por el No (Montecristi Vive de Alberto Acosta –ex ministro y ex presidente de la Constituyente-, Participación de Gustavo Larrea –ex ministro- y Ruptura 25 de María Paula Romo –asambleísta-), junto con la posición antigubernamental del MPD, y el movimiento indígena encabezado por la CONAIE, hace prever la posibilidad de un escenario de reconstrucción desde la izquierda política y social, lo que podría incluso culminar en una alternativa electoral con personajes muy reconocidos por su trayectoria en la izquierda ecuatoriana.




Hasta este momento, ninguna de las preguntas en las que ha ganado el Sí supera el 50% de los votos emitidos (Si, No, nulos y blncos). Teniendo en cuenta que cinco de ellas modifican la Constitución de Montecristi (64% de los votos emitidos fue el resultado favorable del referéndum para su aprobación el 28 de septiembre de 2008), a pesar de que el Sí gane las 10 preguntas, su legitimidad queda notoriamente cuestionada.




A esta situación hemos de sumar que las tensiones al interno del Ejecutivo siguen incrementándose a pesar del liderazgo indiscutible de Rafael Correa. Para ello basta ejemplificar algunos elementos de la coyuntura política actual: disputa fuerte entre los sectores que propugnan la firma del Acuerdo de Asociación con la UE y los que están en contra, disputa –ante la inminente reforma del gabinete- de sillones ministeriales entre los sectores más pragmáticos y los que aún mantienen cierto discurso progresista, así como la imputación de diferentes responsabilidades ante el fracaso político del gobierno en este Referéndum/Consulta.




Podríamos concluir que el gobierno de la Revolución Ciudadana ganó perdiendo el Referéndum/Consulta que el propio Presidente Correa promovió. Esta situación abre una encrucijada para el futuro del país, donde Alianza PAIS, el Presidente Rafael Correa y su gobierno deben determinar cuál es la hoja de ruta para lo que queda de 2011 y el próximo año, visualizando que el escenario político nacional se movió radicalmente.




Dos opciones se abren como posibles para el Presidente Correa:




La menos probable: un reencuentro con los movimientos sociales, el mundo indígena y las rupturas por la izquierda que ha ido sufriendo el movimiento Alianza PAIS; replantearse la aptitud cada vez más totalitaria del gobierno (que se plasma en las formas visualmente incluso en las formas del mandatario) e impulsar lógicas vinculadas a la participación, horizontalidad en la toma de decisión y un proceso de consultas que permita a la ciudadanía ecuatoriana decidir sobre cuestiones tan importantes como: la desprivatización del agua, reforma agraria, modelo productivo, extractivismo y otras…




La más probable: un giro más radical hacia el pragmatismo político con alianzas con sectores de centro derecha (agrupaciones de perfil provincial), derecha (Madera de Guerrero) y compra de votos en el Legislativo, aceptando las presiones de los grupos de poder económicos del país en su propuesta de firmar el TLC encubierto que significa el Acuerdo de Asociación con la UE ya ratificado por Colombia y Perú, endurecimiento de las medidas jurídicas contra los líderes comunitarios encausados por luchas de resistencia (contra las políticas extractivas, reformas laborales y otras disidencias), incremento de la represión generalizada, ajuste de cuentas en Sierra y Amazonía, pago de favores a grupos de poder local en la Costa.




En la agenda política de la izquierda está la reforma agraria demandada por el movimiento indígena que el gobierno se resiste a emprender, la construcción de un Estado Plurinacional que hasta el momento es papel mojado, el desarrollo con decisión y convencimiento de una economía popular y solidaria que articule cambios reales en el régimen de acumulación, la desprivatización del agua (uno de los muchos incumplimientos constitucionales),… y la profundización en los cambios estructurales que requiere todo proceso que se llama "revolucionario" más allá de las reformas coyunturales que la realidad cotidiana demanda.




Justificación y situación post Referéndum/Consulta de la izquierda social y política




La diferencia entre el 25% de voto duro de la derecha ecuatoriana y los resultados del NO (entorno al 41-45% será el resultado final) en el Referéndum/Consulta del pasado 7 de mayo, determina la capacidad que han tenido las opciones más progresistas –tanto de carácter partidario como los movimientos sociales implicados de una u otra forma en la campaña- para decir "Esta vez No presidente".




La segmentada izquierda ecuatoriana "pierde ganando" en esta contienda electoral, dado que se ha generado durante la campaña cierta rearticulación tanto en las organizaciones sociales como en los partidos políticos.




Haciendo un breve análisis:




El reciente congreso de la CONAIE ha establecido una nueva dirección que se consolidó internamente entorno al NO durante la campaña. Esta situación ha permitido a la organización social más importante del país avanzar rápido en la cicatrización de sus heridas postcongresuales, que si bien no están del todo cerradas, es notable la evolución interna de consolidación de la nueva dirección indígena.




Pachakutik, herramienta electoral del movimiento indígena, sigue en estado de debilidad, pero el triunfo del NO en los territorios con alta población indígena sin duda ayudará en la catarsis interna de dicha organización, prevista en su hoja de ruta inmediata.




Incluso una organización de la izquierda clásica ecuatoriana, como el MPD, ha recuperado la iniciativa política, a pesar de los fuertes envites sufridos en su feudo electoral (provincia de Esmeraldas) tras los sucesos de La Concordia y sus últimas derrotas en el campo de la educación y el asociacionismo universitario.




Es de considerar la construcción de tres nuevos espacios organizativos a nivel nacional:
Participación: una organización nacida de una ruptura de Alianza PAIS, liderada por el ex ministro Gustavo Larrea, y que estructura a gentes con cierto posicionamiento político, capacidades estratégicas y una forma de intervención clásica en la política institucional. En este espacio se han aglutinado, al menos durante la consulta, el Pachakutik, el MPD y otras fuerzas sociales, particularmente la CONAIE.




Ruptura 25: una organización que nunca llegó a encajar plenamente en Alianza PAIS, liderada por el ex ministro Juan Sebastián Roldán, el ex constituyente y actual concejal de Quito, Norman Wray y sobre todo por la ex constituyente y actual asambleísta, María Paula Romo. Este colectivo sufre una crisis interna fuerte desde su salida del gobierno pero tiene condiciones para reconstruirse y dirige sus mensajes a un target muy concreto e interesante de la sociedad ecuatoriana.




Frente Ciudadano Montecristi Vive: conformado aceleradamente por la inmediatez del Referéndum/Consulta, y liderado por el ex ministro y ex presidente de la Asamblea Constituyente, Alberto Acosta. Aunque pequeña tiene fuerte potencial para su construcción, consta de amplios apoyos y simpatías en diferentes territorios y es lo más cercano a los movimientos sociales y su compresión de la política.




En el ámbito de los movimientos sociales, se han reconstruido algunas ilusiones en torno a la posibilidad de poder incidir sobre la política institucional. Se comienza a hablar de promover consultas en diferentes territorios sobre temáticas de afectación social, en diferentes territorios se declara el derecho constitucional a la resistencia y se han fortalecido algunos espacios vinculados a la defensa del ambiente, a la cuestión de género y a la economía popular y solidaria.
Todo ello no es baladí en un país donde cerca de doscientos "defensores de la vida" se encuentran encausados por delitos de sabotaje y terrorismo, en un país donde no existe el terrorismo. Donde se prevén lógicas más represivas a partir de la llegada de las transnacionales extractivas mineras y donde la articulación de las Circunscripciones Territoriales Indígenas y la Circunscripción Territorial Amazónica conllevarán conflictos con comunidades indígenas y gobiernos locales.






lunes, 23 de mayo de 2011


Por Decio Machado

Los resultados del Referéndum/Consulta propugnada por el Presidente Rafael Correa, cuya votación tuvo lugar el pasado 7 de mayo, muestran debilitamiento del llamado gobierno de la Revolución Ciudadana. Esta situación no se explica bajo un criterio número, el Presidente Correa no ha perdido porcentaje de voto respecto a las últimas elecciones presidenciales de abril de 2009, sin embargo pierde el Referéndum/Consulta en la mitad del país -12 provincias-, reeditándose el conflicto histórico entre regiones: Costa – Sierra y Amazonía.
Paralelamente se reestructuran las bases de apoyo del llamado gobierno de la Revolución Ciudadana, dado que la propuesta presidencial gana votos en bastiones que eran hasta ahora de la derecha tradicional, pero pierde bases fundamentales que hasta el momento habían apoyado incondicionalmente a Rafael Correa.

http://www.cipamericas.org/es/archives/4616

domingo, 15 de mayo de 2011

Referéndum/Consulta en Ecuador: Ganar perdiendo


Decio Machado * /

Publicado en la revista La Época de Bolivia 15 de mayo 2011

El pasado 7 de mayo se celebró un referéndum/consulta de 5 preguntas cada una. Sin el recuento total del escrutinio el resultado da la victoria en casi todas las cuestiones al proyecto que propuso el Presidente Rafael Correa. Aún así, gran parte de movimientos sociales e indígenas se opusieron.

El plebiscito auspiciado por el Presidente Rafael Correa generó una campaña de gran confusionismo político, donde el régimen defendió un “Vota Sí, diez veces Sí” apoyado por algunos movimientos sociales y una parte de la estructura sindical obsoleta del país.

Por su parte el voto NO se dividió en dos frentes: el progresista, donde bajo el lema “Esta vez No Presidente” confluyeron la
otra parte de movimientos sociales y organizaciones sindicales junto al maoísta Movimiento Popular Democrático (MPD), la CONAIE, el Pachakutik y diferentes rupturas por la izquierda que ha ido sufriendo el oficialismo durante los últimos tres
años; y el conservador, donde bajo la consigna de “No y mil veces No” se articuló la vieja partidocracia carente de legitimidad política en el país, junto con algunos outsiders que la derecha pretende posicionar cara a las presidenciales del 2013.

Es destacable un hecho coincidente en todas las encuestas realizadas durante la campaña, la ciudadanía ecuatoriana nunca
comprendió el contenido de gran parte de las preguntas, las cuales redactadas con un lenguaje propio del Derecho, iban acompañadas de anexos que hacían referencia a códigos, ordenamientos jurídicos y artículos de la Constitución de Montecristi.

Ante esta situación, la campaña articulada por Alianza PAIS y el gobierno de la Revolución Ciudadana se basó en un voto de confianza hacia el Presidente Correa —el mandatario repitió en sucesivas ocasiones durante la contienda “Confíen en mi” para luego hablar del contenido de las preguntas—, acompañando las explicaciones de por qué había que votar Sí con los logros obtenidos en estos cuatro años y medio de mandato. Por su parte, la oposición conservadora auspició un voto antigubernamental, ignorando en gran medida los contenidos del Referéndum/Consulta. Ha sido el movimiento indígena, encabezado por la CONAIE, así como los diferentes grupos que han ido rompiendo con el oficialismo, muchos de ellos encabezados por fundadores originales de Alianza PAIS, los que han articulado un discurso estrictamente centrado en los temas consultados por el gobierno, no cayendo en la retórica anticorreísta de la oposición conservadora.

Análisis de los resultados

Con el 60% de datos escrutados por el Consejo Nacional Electoral (datos del 12 de mayo), se puede aseverar que el gobierno gana seguro en 8 de las 10 preguntas consultadas, quedando en disputa 2 de ellas donde el No gana con un margen muy pequeño pudiendo ganar el Sí. Aun suponiendo, según augura el Presidente Correa, que el Sí gana en las 10 preguntas, los resultados de este plebiscito no han sido favorables para el gobierno de la Revolución Ciudadana.

Paso a explicar su porqué:

- Si bien el número de votos en términos absolutos a favor del gobierno no ha variado de forma notable con respecto a las últimas presidenciales. Su lectura geográfica es muy negativa y demuestra signos de debilitamiento. El voto Sí ha ganado en toda la región de la Costa, donde se han dado los mayores indicadores de inversión pública y reducción de la pobreza durante los cuatro años y medio de gobierno de Correa. Sin embargo, en la Sierra el oficialismo solo pudo ganar en 3 de las 10 provincias existentes y en la Amazonía apenas en una.

- Esta situación divide al país, abriendo un escenario de conflictos importantes en las zonas de población indígena donde se desarrollan actividades extractivas que se pretenden acentuar en un futuro inmediato y donde apenas se ha hecho nada para desarrollar el Estado Plurinacional reconocido en la Constitución.

- Si bien el distanciamiento de las clases medias urbanas de la Sierra —en el caso de Quito incluso de perfil moderadamente
progresista— con respecto al gobierno de Correa era un fenómeno ya visible en las últimas presidenciales (abril/2009), en la actualidad esa circunstancia se consolida, incluyendo diversos sectores populares que han formado parte del voto duro correísta.

- La oposición conservadora que estaba desarticulada políticamente tras las diferentes victorias electorales del Presidente
Correa se ha aglutinado durante la campaña, dependiendo de su capacidad de entendimiento el hecho de consolidar una alternativa común para los próximos comicios presidenciales. Ya se barajan nombres de diferentes outsiders que podrían encabezar una alternativa política conservadora, como es el caso del ex atleta Jefferson Pérez o el banquero guayaquileño Guillermo Lasso.

- La ruptura de tres grupos del oficialismo que han hecho campaña por el No (Montecristi Vive de Alberto Acosta —
ex ministro y ex presidente de la Constituyente—, Participación de Gustavo Larrea —ex ministro— y Ruptura 25 de María Paula Romo —asambleísta—), junto con la posición antigubernamental del MPD, y el movimiento indígena encabezado por la CONAIE, hace prever la posibilidad de construcción desde la izquierda política y social de una alternativa electoral con personajes muy reconocidos por la izquierda ecuatoriana.

- Hasta este momento, ninguna de las preguntas en las que ha ganado el Sí supera el 50% de voto real. Teniendo en cuenta que cinco de ellas modifican la Constitución aprobada con el 64% en septiembre de 2008, a pesar de que el Sí gane las 10 preguntas, su legitimidad queda notoriamente cuestionada.

A esta situación hemos de sumar que las tensiones al interno del Ejecutivo siguen incrementándose a pesar del liderazgo indiscutible de Rafael Correa, como la disputa fuerte entre los sectores que propugnan la firma del Acuerdo de Asociación
con la UE y los que están en contra, disputa —ante la inminente reforma del gabinete— de sillones ministeriales entre los
sectores más pragmáticos y los que aún mantienen un discurso progresista, así como la imputación de diferentes responsabilidades ante el fracaso político en este Referéndum/Consulta.

Podríamos concluir que el gobierno de la Revolución Ciudadana ganó perdiendo el Referéndum/Consulta. Esta situación
abre una encrucijada para el futuro del país, donde Alianza PAIS, el Presidente Rafael Correa y su gobierno deben determinar cuál es el proyecto para 2011 y 2012, visualizando que el escenario político nacional se movió radicalmente.

Dos opciones se abren como posibles para el Presidente Correa: un reencuentro con los movimientos sociales, el mundo indígena y las rupturas por la izquierda que ha ido sufriendo el movimiento Alianza PAIS; o un giro más radical hacia el pragmatismo político con alianzas con sectores de centro derecha en el Legislativo —hecho que se ha venido produciendo en los últimos dos años—, aceptando las presiones de los grupos de poder económicos del país en su propuesta de firmar el TLC encubierto que significa el Acuerdo de Asociación con la UE ya ratificado por Colombia y Perú.

En la agenda política de la izquierda está la reforma agraria demandada por el movimiento indígena que el gobierno se resiste, la construcción de un Estado Plurinacional que hasta el momento es papel mojado, el desarrollo de una economía popular y solidaria que articule cambios reales en el régimen de acumulación, y la profundización en cambios estructurales que requiere todo proceso que se llama “revolucionario” más allá de reformas coyunturales que la realidad cotidiana demanda.

El Referéndum/Consulta no tiene porque ser un harakiri político para Correa, puede ser un punto de inflexión que reencamine al gobierno de la Revolución Ciudadana en la hoja de ruta diseñada en 2006 en el programa electoral del Movimiento PAIS. De la sabiduría del gobierno y su líder depende acertar en su rumbo ante esta nueva encrucijada.

* Sociólogo, periodista y analista político (fue asesor político del Presidente Rafael Correa en el primer período de mandato).

viernes, 13 de mayo de 2011

Correa salva su referéndum con apuros

LA VICTORIA AJUSTADA DEL ‘SÍ’ EN LA CONSULTA DEL 7 DE MAYO ES UN AVISO AL GOBIERNO A UN AÑO Y MEDIO DE LAS ELECCIONES

El triunfo del ‘sí’, con resultados muy igualados en la consulta popular convocada por Rafael Correa, indica los primeros signos de agotamiento en un proceso político con mucha propaganda y pocos cambios estructurales.


Decio Machado (Quito, Ecuador)
Jueves 12 de mayo de 2011. Número 150 / www.diagonalperiodico.net

Las diez preguntas formuladas por el presidente Rafael Correa por las cuales se pretende reformar la justicia, endurecer los criterios de la prisión preventiva a presos pendientes de juicio, prohibir la muerte de animales en espectáculos públicos, eliminar los juegos de azar, evitar que la banca y los medios de comunicación tengan inversiones en otros segmentos del mercado u obligar a los empresarios a que afilien a sus trabajadores a la seguridad social, fueron secundadas por la ciudadanía ecuatoriana con un escaso margen respecto a la oposición.

Para Alberto Acosta, quien fuera presidente de la Asamblea Constituyente, líder del progresista Frente Montecristi Vive, que propugnaba el ‘no’: “El meollo de la cuestión es la reforma del sistema judicial, necesidad en la que estamos todos de acuerdo. Las diferencias son las formas y en ese sentido estamos radicalmente opuestos a que el Gobierno le meta mano a la Justicia poniendo a sus jueces a dedo como pretenden”.

De igual manera piensa Humberto Cholango, presidente de la CONAIE, quien añade: “La banca ya estaba obligada por la Constitución a no intervenir en otras esferas que estrictamente el sector financiero. Nuestra carta magna reconoce los derechos de la naturaleza, ¿a qué viene pues preguntarnos sobre si se debe o no prohibir la muerte de animales en espectáculos? Lo mismo pasa con la afiliación a la seguridad social: está tipificado como delito no hacerlo. ¿Por qué no nos preguntan por la minería, la reforma agraria o la desprivatización del agua?”, se pregunta Cholango.

La dos caras del ‘no’

La oposición que se articuló en torno al ‘no’ en la consulta se dividió de dos maneras claras: por un lado la oposición de izquierdas, en la que confluyeron, entre otras organizaciones, los indígenas de la CONAIE y Pachakutik; los maoístas del Movimiento Democrático Popular; nuevas agrupaciones provenientes de escisiones a la izquierda del oficialismo (Montecristi Vive, Participación, Ruptura de los 25) y un sector muy importante de los movimientos sociales.

Por otro lado, también defendía el ‘no’ la oposición conservadora, la cual nunca apoyó la Constitución de Montecristi y donde se agrupó lo más viejo y rancio de la vieja “partidocracia” ecuatoriana. Por su parte, el oficialista partido Alianza PAIS agrupó en su entorno a las organizaciones y colectivos aliados del Gobierno, como son el Partido Socialista y el Partido Comunista, al igual que algunos sindicatos y un sector pequeño de organizaciones sociales.

Acostumbrados a ganar desde finales de 2006 elecciones, referéndums y consultas con porcentajes muy altos, es la primera vez que la ciudadanía ecuatoriana da un aviso de estas características al presidente Correa y a su Gobierno, un año y medio antes de las próximas presidenciales.

Para Gustavo Larrea, quien fuera ministro con Correa y hoy también en la oposición, a partir del 7 de mayo “hay una nueva realidad política en Ecuador”. Por su parte, el presidente Correa y sus ministros, quienes festejaban una victoria que estimaban por encima del 60% en la noche de las votaciones, se vieron obligados a suspender la fiesta –que se estaba celebrando en una de las principales avenidas de Quito– cuando el primer recuento rápido del Consejo Nacional Electoral indicó que la tendencia del voto positivo no sobrepasaba el 50% y que ganaba debido al porcentaje de votos blancos y nulos, reduciéndose las diferencias entre el ‘sí’ y el ‘no’ a apenas 4 o 5 puntos dependiendo de las preguntas.