miércoles, 3 de septiembre de 2014

“Hubo chance de superar un modelo económico insostenible, pero nos quedamos refundando el capitalismo con rostro humano”


Entrevista versión completa a Decio Machado (Analista político y colaborador de diversos medios de comunicación en América Latina y Europa)

Por Lena Selander  y Andrea Lundgren
Arbetstagare och Tänkande Kritiska
Frihetliga Magazine

¿En que momento se encuentran los procesos revolucionarios instaurados en América Latina?

En la actualidad no existe ningún proceso revolucionario en América Latina. Lo que yo visualizó, en el mejor de los casos, es un intento por parte de los gobiernos a los que usted llama revolucionarios por restaurar algo que podría asemejarse al viejo Estado de seguridad fordista, aquel que se caracterizaba por su tendencia a la institucionalización de los conflictos de clases bajo el control del Estado.

Lo que se busca entonces es un modelo de Estado que asumiendo formas diferenciadas en función de cada una de sus realidades nacionales, logre la utopía de convertir en un modelo “amable” al sistema político-económico capitalista. Para ello, el Estado ha recuperado su rol como gran centro burocrático que se pretende eje regulador y organizador de la sociedad.

Al final de todo este viaje no hay otra cosa que lo de siempre, la necesidad del capitalismo de reinventarse como mecanismo de superación de sus propias crisis cíclicas. Esto se hace sin modificar el modelo de acumulación e infringiendo una dura derrota a las posiciones más antagónicas y antisistémicas en el seno de cada una de estas realidades nacionales.

Así de radical Decio, ¿no hay avances?

No he dicho eso. Es evidente que existe un progreso en los indicadores sociales, un crecimiento económico y una mayor capacidad de consumo en la región. No necesito posicionar los datos, ya se encargan de hacerlo de forma sistemática los aparatos de propaganda de cada uno de los gobiernos en cuestión, al igual que lo hacen la CEPAL, el Banco Mundial e incluso el FMI. En todo caso, advertiría que hay que leer estos datos en clave de diferentes variables entrecruzadas, entre las cuales destacan por su peso las necesidades coyunturales del capitalismo global. Esta es la parte que menos se dice, pues además del boom de precios operado en el mercado internacional de commodities como un factor clave del crecimiento de ingresos por exportaciones en el subcontinente, se suele ignorar que las burguesías nacionales y el capitalismo internacional, en el marco de la deslocalización de empresas y la globalización, también tienen la necesidad de democratizar el acceso al sistema educativo y obtener mano de obra calificada en estos países.

En estos procesos se intenta nuevamente combinar el crecimiento de beneficio del capital con el bienestar social y la capacidad ciudadana de alto consumo enfocada a dinamizar los mercados internos. El debate es viejo y no incorpora casi nada nuevo para la emancipación social de la gente o para la construcción de modelos alternativos de sociedad en un mundo hoy por hoy insostenible. Digamos que estos procesos políticos se diferencian de la etapa anterior básicamente en el debate sobre el excedente.

Una visión muy crítica, ¿no te parece?

Hacer la comparación con el pasado, elemento sobre el que basan su propaganda cada uno de estos gobiernos, es un argumento de marketing. Se asemeja a aquella propaganda ochentera de un  detergente que decía: “busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo”. Funciona para las ventas, de hecho algunos de estos gobiernos son especialistas en marketing político y comunicación estratégica, pero no soporta el más mínimo análisis de pensamiento crítico.

Desde mi punto de vista, el apoyo y la ilusión que generaron estos líderes y sus fuerzas políticas daba la chance, como pocas veces en la historia de América Latina, para haber superado un modelo político, social y económico imposible de sostenerse ya por mucho tiempo. En lugar de eso, nos quedamos, como indicaba anteriormente, refundando un capitalismo de “rostro humano”, es decir, en una especie de revival keynesiano. Es así como se entiende que Cristina Fernández Kirchner defina su propuesta ideológica en base a la construcción de un “capitalismo serio” o Rafael Correa articule la suya sobre la de un “capitalismo popular”.

Las consecuencias de todo está a la vista. En la Venezuela chavista y revolucionaria, el presidente Maduro aplacó, en el primer semestre de este año, los levantamientos civiles en los barrios altos de la ciudad tras la articulación de unas mesas de negociación donde los empresarios recibieron importantes beneficios en precios para sus mercancías y dólares para sus importaciones. En breve se anunciarán nuevas medidas en ese orden de cosas. En el Ecuador referente de una economía innovadora de “tercera vía”, tras una fuerte presión empresarial, el gobierno del presidente Correa se decidió por la explotación del Yasuní y la firma de un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea que hipoteca cualquier posibilidad de desarrollo endógeno del país perdiendo así todas sus banderas de identidad ideológicas. Ahora se prepara un brutal recorte en las utilidades de los trabajadores del sector de las telecomunicaciones, mientras se deja sin tocar los sustanciosos beneficios empresariales que obtienen dos poderosísimas transnacionales que controlan este sector en el país. En la Bolivia de histórica raigambre sindical, a pesar del discurso radical y nacionalista, no se han producido nacionalizaciones importantes en el sector minero y mientras los beneficios empresariales gozan de sustanciosos resultados, las estructuras sindicales carecen de empoderamiento en sus empresas y mantienen los indicadores de conflictividad laboral bajo mínimos históricos. En fin, así podríamos seguir el recorrido por cada uno de los países más referenciales del supuesto cambio en Latinoamérica.

Según tu teoría, ¿hablamos de gobiernos funcionales para el capitalismo global?

Eso del “capitalismo para todos” es una gran falacia demostrada históricamente desde el fin del Antiguo Régimen. El capitalismo no es más que un sistema social derivado de un modo de producción que se basa sobre una ley no escrita donde unos ganan porque otros pierden. Lograr ciertos avances en materia de disminución de la pobreza o incluso en educación y salud es, como decía con anterioridad, hasta operativo desde la lógica del capital. Hablando en términos economicistas, la exclusión total de un amplio sector de la población a la que nos llevó el neoliberalismo en la región, viene a significar un desperdicio de recursos humanos para el sistema de producción capitalista, es muy poco eficiente para el adecuado funcionamiento de ese mecanismo global, pues no introduce en la cadena de producción y servicios al conjunto de quienes pueden producir riqueza, ni en la cadena de consumo instaurada por los mercados a todos los que los pueden consumir. Esta visión tiene mucho más sentido en el actual posfordismo que antaño, dado que en la actualidad en funcionamiento capitalista se pretende mucho más eficaz que antes, a través de su producción flexible, sus economías de alcance y la producción Just-in-time, mediante la especialización de productos y puestos de trabajo, con la introducción de nuevas tecnologías, en el énfasis en los diferentes tipos de consumidores hasta llegar a la versión 3.0 actual, en el concepto de empresa-red, en el auge de los servicios, en la fragmentación de la negociación laboral y a través de la feminización de la fuerza de trabajo.

Date cuenta que el sector privado en Bolivia generó al cierre del pasado año utilidades por un monto superior a los 4.100 millones de dólares, superior en algo más del 10% al obtenido en el ejercicio 2012, el cual ya había sido considerado como un año exitoso por la patronal boliviana. En Ecuador, durante los siete años y medio de gestión de Rafael Correa, la inversión pública ha sido el principal motor del desarrollo, generándose en diferentes escalas el crecimiento del sector industrial, primario y de servicios, lo que también ha permitido beneficios notables para el sector privado. En la actualidad, bajo la estrategia del cambio de matriz productiva que se propone desde el gobierno ecuatoriano, los privados siguen demostrando escasa capacidad de generar ahorro y reinvertirlo en actividades productivas de nuevo orden. Todo ello a pesar de una larga lista de estímulos fiscales propiciados desde el código de la producción y otras normativas aprobadas en los últimos años. Hasta la revolucionaria Venezuela está planteando en la actualidad un pacto con el mismo sector empresarial que desestabiliza al país, con el fin de intentar superar, hasta ahora con escaso éxito, el modelo rentista y especulativo heredado de la época neoliberal y basado sobre actividades no productivas. 

A ti se te considera parte de la tendencia pachamamista en América Latina. ¿Tiene sentido realmente plantearse un crítica existencial al desarrollo desde los países de la periferia?

No me considero pachamamista aunque no eres la primera persona que me dice eso. Personalmente estoy fuera del debate académico sobre el sumak kawsay y los diferentes significados que adquiere en función de cada académico que aborda este tema. Mi formación política es marxista, para mi la ciencia y la tecnología son elementos que deben conllevar una carga emancipadora para el ser humano, tanto en el ámbito de la des-alienación subjetiva, es decir, el estado mental de las personas, como en el ámbito de la des-alienación objetiva, en lo referente a la supeditación del ser humano al mundo del trabajo. ¿Te imaginas que la robótica permitiera que nos liberáramos en gran medida de las ocho horas trabajo establecidas por ley? ¿No ves al ciberespacio como un espacio en disputa en el cual aparecen posibilidades para la democratización de la política y una plataforma de nuevas voces emergentes contra la dominación global del 1%? Pero para llegar a eso hay que disputarse el sentido del empleo de la técnica, lo contrario sería caer en aquello que Herbert Marcuse ya definió en su día cuando habló de la sociedad tecnológica como un nuevo sistema de dominación.

Ahora bien, si cuestiono las lógicas desarrollistas desde dos perspectivas básicas. Por un lado, varias de nuestras constituciones contemplan la combinación de varias formas de organización económica como son la pública, la privada, la mixta y la popular. Sin embargo, en la práctica se demuestra que estos países no pueden desarrollarse, tal y como enfocan su modelo de desarrollo, sin el rol dominante en sus economías de las transnacionales y las grandes empresas, lo cual impide el protagonismo económico de las mayorías empobrecidas. Por otro, el modelo tradicional del desarrollo tal y como se ha concebido desde la visión más clásica no termina de superarse a pesar del pretendido discurso alternativo que se emite desde estos gobiernos y sus ideólogos. Mientras el presidente Correa dice que sacará hasta la última gota de petróleo y minerales del subsuelo en aras al desarrollo del país y el combate a la pobreza, Bolivia ya registra un índice de agotamiento de recursos naturales del 12,3% del Ingreso Nacional Bruto, el doble del promedio regional, con sus correspondientes indicadores de destrucción medio ambiental.

El ejemplo más evidente de esta especie de “realidad virtual” son los referenciales discursos ecuatorianos enarbolados o bien por el presidente Correa o sus delegaciones en foros internacionales, donde a través del ilusionismo político se dibuja un país modélico que respecta los derechos de la naturaleza. Sin embargo, la realidad es otra. En el Parque Nacional Yasuní, referente del discurso correísta en los primeros seis años de gobierno y más allá de las obras que actualmente se están realizando para la extracción de crudo del ITT, hay más de 30 pozos productivos. La actividad petrolera y el avance de la frontera agrícola, hacen del Ecuador uno de los país con mayores porcentajes de deforestación de Suramérica con una pérdida anual de 1,8% de bosque primario según indicadores de la FAO.

Entiendo que por cuestionar todo esto, tener criterio ambiental y advertir sobre los irreversibles impactos derivados del cambio climático en la región, recomendando cambios inmediatos en las lógicas reprimarizadoras que se dan en el subcontinente, algún avezado académico legitimador de las políticas de estos gobiernos me habrá definido como pachamamista.

Una última pregunta respecto a esto. ¿No te parece que Ecuador es un ejemplo a seguir por sus políticas dirigidas al cambio de matriz productiva?

Más allá de la matriz extractivista heredada desde los tiempos de la colonia, la economía ecuatoriana está hiperconcentrada y poco o nada se ha hecho al respecto hasta este momento.

A través del cambio de matriz productiva el gobierno del Ecuador busca transformar el modelo productivo existente en el país, agregándole mayor valor a sus productos y generando un esquema basado en la sustitución de importaciones y el encadenamiento productivo, el cual debe permitir la dinamización de los sectores y productos económicos considerados estratégicamente por la Secretaría de Planificación y Desarrollo.

Como verás, el discurso es bonito y la necesidad se cae por su propio peso. Sin embargo, sorprende que este tipo de planificación se haya realizado sin contar con una matriz insumo-producto, herramienta que permite caracterizar la demanda y la oferta que cada sector productivo hace a los demás, lo que a su vez permite planificar los sistemas de encadenamiento productivo, conociendo que actividades son expansivas en mano de obra y cuales lo son en capital. De igual manera, se hace la planificación para el sector agropecuario con los datos de un censo elaborado en 1999 y carente de actualización, todo ello en un país con un exagerado coeficiente de desigualdad en el acceso a la tierra. Existen a su vez inconsecuencias tales como el hecho de que mientras se habla de revolución agraria, la realidad es que el país carece de un mapa de uso de tierras y del impacto que sobre estas está generando el cambio climático. También se carece de información sobre la dinámica interrelacional de los territorios, lo que no le permite a la burocracia planificadora saber cual es el impacto en el territorio de al lado de donde realiza una inversión.

En fin, si bien toda esta dinámica viene heredada por la falta de un sistema de información adecuado por parte del Estado para poder planificar dado que en el modelo neoliberal el Estado había quedado reducido a su mínima expresión, como verás, tras casi ocho años de gobierno autodenominado socialista, siguen faltando un sinfín de herramientas para afrontar de forma adecuada los retos que el propio Estado se plantea para el futuro inmediato. Si Ecuador es un ejemplo de cambio de matriz productiva para América Latina, eso debe ser más por su voluntad de transformación que por una adecuada preparación para afrontarlo. 

En todo caso queda sobre la mesa ese debate propio de las películas de los hermanos Marx de como es eso de superar el modelo extractivista camino a una sociedad post-extractivista profundizando cada día más el extractivismo como modelo de acumulación por parte del Estado...

martes, 19 de agosto de 2014

Un sistema financiero con buena salud pero con nubarrones en el horizonte


Por Decio Machado. Consultor internacional en Análisis Estratégico y Comunicación.

Artículo para la Revista Tribuna Democrática

Se hace imposible diagnosticar el estado del sistema financiero ecuatoriano sin recordar que el pasado siglo cerró con la banca nacional en ruinas.

Decio Machado
Los administradores y autoridades bancarias de entonces así como los funcionarios responsables de su control, fueron cómplices de aquel grotesco episodio que significó un escandaloso robo al país, reeditando el drama de la emigración y significando a la postre la desaparición de la moneda nacional. Los responsables aún continúan sin la sanción penal correspondiente por su actuar doloso, siendo incluso el economista neoliberal Alberto Dahik, vicepresidente del gobierno que pusiera en marcha la Ley General de Instituciones del Sistema Financiero mediante la cual se normó que la Superintendencia de Bancos ejerciera escaso control sobre el sistema bancario privado, amnistiado de delito de peculado a petición del presidente Correa.

Sin embargo, han pasado ya quince años desde la crisis de 1999 y en este momento el sistema financiero en Ecuador tiene expectativas de crecimiento y se ha sabido adaptar a las exigencias regulatorias implementadas desde entonces.

Analizando los datos de la banca privada y pública, así como de las mutualistas y financieras al cierre del 2013, podemos apreciar que el sistema financiero nacional está en general libre de riesgos inmediatos y goza de buena salud. El ingreso del sistema bancario en estos últimos años se ha estructurado, de forma mayoritaria, en base a los intereses de los préstamos otorgados, los cuales han aumentado considerablemente fruto de la dinamización de la economía nacional, pasando del 55% en 2007 al 70% al cierre del 2013.

Es de suponer que los beneficios bancarios continuarán arrojando saldos sustanciosos, más allá de su tendencia a la moderación. Si bien los ritmos de crecimiento económico del país ya no volverán a ser los mismos que durante el boom de los precios de los commodities, los costos operativos de los servicios financieros ya no generan ingresos, y la participación del BIESS en el segmento de vivienda y los cambios en el esquema de garantías tanto para los préstamos hipotecarios como para vehículos han obligado a los bancos a redireccionar el destino de sus créditos, el amplio target de consumidores aún no bancarizados que a través del uso del dinero digital entrarán en el sistema financiero supondrá una importante ampliación del mercado para este tipo de entidades.

Según la literatura económica, la acumulación del capital físico y humano, junto con los adelantos tecnológicos, son los principales determinantes del crecimiento en las economías de mercado. Como es evidente, la disposición que tiene la sociedad para ahorrar e invertir depende del desarrollo y la solidez de su sistema financiero. El desarrollo de este implica contar con instituciones cuya oferta de servicios y productos incentive de forma real el ahorro familiar y promueva la inversión empresarial. Sin embargo, el indicador de profundización financiera de Ecuador, a pesar de haber crecido están aún notablemente por debajo de países como Brasil, Panamá, Chile o Colombia, lo que viene a significar que hay todavía mucho margen su crecimiento.

Queda en todo caso la duda sobre el nuevo Código Orgánico Monetario y Financiero, el cual pretendiendo buscar el direccionamiento del crédito hacia la inversión privada de largo plazo en un momento donde el Estado ya no puede sostener el crecimiento nacional tan solo con la inversión pública, pudiera desanimar a los accionistas de pequeños bancos para invertir más capital y alcanzar el nuevo mínimo estipulado o que los bancos más grandes prefieran no adquirir a estas entidades más pequeñas. Todo ello más allá de que el Gobierno haya creado a través de dicha ley la herramienta necesaria para en el futuro proceder con una posible desdolarización de nuestra economía. 

viernes, 15 de agosto de 2014

"Los Acuerdos de Asociación de la Unión Europea siempre han sido Acuerdos de Libre Comercio"

Wambra Radio


Por Verónica Calvopiña @kinoraxx

Hablamos con el sociólogo hispano- brasileño Decio Machado, integrante de Fundación Aldhea y vinculado con organizaciones sociales en Europa y Ecuador. Decio aclara que Ecuador negoció un TLC con la Unión Europea y detalla la importancia económica que para el viejo continente tienen este tipo de Acuerdos firmados con América Latina.





WR: Los acuerdos que Europa ha firmado en América Latina ¿son Acuerdos de Asociación o Tratados de Libre Comercio?

Los llamados Acuerdos de Asociación de la Unión Europea siempre han sido Acuerdos de Libre Comercio, es la utilización de un eufemismo para diferenciarse de EEUU pero básicamente estamos hablando de acuerdos de libre comercio, no existe otra cosa.

De hecho todos los paneles de negociación que se dan en los Acuerdos de Asociación de Europa son exactamente los mismos paneles de discusión que tienen los tratados de libre comercio con EEUU. Son exactamente lo mismo, los 13 paneles corresponden a las mismas mesas de negociación del TLC de EEUU.

WR. ¿No habría entonces diferencia entre el TLC que auspiciaba EEUU con el Acuerdo que Ecuador firmó con Europa?
La diferencia que teóricamente existe con respecto a los Tratados de Asociación de la Unión Europea es que conllevan dos elementos más al acuerdo comercial,  esos elementos están basados en cooperación y en acuerdos políticos. Esos no han existido en la negociación con Colombia, Perú y Ecuador. ¿Dónde ha discutido la Unión Europea sobre inmigración, sobre el libre acceso de los ciudadanos de la Región Andina a Europa? Eso intentó posicionar Ecuador en su momento, al inicio de la negociación. La Unión Europea prescindió de esa negociación y en este momento hay una negociación estrictamente comercial, lo cual se resume que estamos en el marco de un TLC.
WR: En el 2008, el gobierno ecuatoriano dejó la firma del TLC con Europa básicamente por la Directiva del Retorno, la política europea migratoria ¿qué pasó, por qué cambiamos de discurso como país?
El país está cambiando de discurso paulatinamente. A mí me parece que esto que se llama la Revolución Ciudadana tuvo un momento álgido, una cúspide del proceso de transformación, que fue la construcción de la Constitución Ecuatoriana en septiembre del 2008.
Lo que estamos viviendo en este momento es la parte más baja de la curva, yo creo que no solamente es el TLC con la Unión Europea, son las reformas constitucionales que se plantean, la reelección presidencial indefinida que se está discutiendo. Uno de los valores del proceso constitucional y uno de los valores que había en el programa del Alianza País del 2006 era una lógica de horizontalidad en la toma de decisiones, de participación ciudadana y ahora están auspiciando mecanismos que son mucho más conservadores. Eso en el marco económico se traduce en un TLC, en lógicas como que en este país, los grupos de grandes capitales han conseguido mayores beneficios en estos 7 u 8 años de gobierno correista que anteriormente, consecuencia de la innovación de la economía.
Eso es fruto de cómo se ha ido rebajando el listón en el proceso de transformación y cambio que se planteó originalmente en este país. Esto ahora mismo es una ficción porque el aparato de propaganda del Estado permite construir la ficción de que compañeros de organizaciones campesinas como la FENOCIN, la Coordinadora Campesina Eloy Alfaro, manden comunicados al “compañero” Francisco Rivadeneira. El “compañero” es el ex gerente de la CORPEI, de la corporación donde estaban todas las empresas de los grandes terratenientes que exportan banano y flores a Europa, el “compañero” Francisco Rivadeneira es el ex gerente de Citi Bank en Ecuador. Esa ciencia ficción sigue llamando “proceso revolucionario” a un proceso que cada vez tiene estas derivas más conservadoras.
WR: ¿Qué paneles o temas contiene un Tratado de Libre Comercio?
Son múltiples con las subdivisiones que conlleva. Básicamente estamos hablando de servicios, compras públicas, propiedad intelectual, del sector agrícola y estos a su vez se van subdividiendo en diferentes paneles como bienes y servicios, entidades financieras, así sucesivamente se van dividiendo los mecanismos de negociación, las áreas de negociación de un TLC.
WR: Desde el lado de Europa ¿cuál es la importancia de firmar acuerdos de este tipo?
Es sabido que estamos en una situación de crisis en Europa ya arrastrada desde las hipotecas surprise, desde la burbuja inmobiliaria. España que suele ser el elemento clave de conexión, de puente con América Latina, es uno de los países más afectado por la crisis en la Unión Europea pero esa crisis abarca a muchos más países, abarca al conjunto de la Unión Europea. En el sur hay una afectación mucho mayor  Italia, Grecia, España, Portugal, en el norte la afectación es menor pero toda la Unión Europea está en crisis.
Mercados como Ecuador son mercados de importancia capital para las PYMES (pequeñas y medianas empresa) en Europa para trabajar en América Latina porque son considerados  mercados pequeños donde el acceso no es para las grandes firmas europeas es para las medianas y pequeñas empresas europeas que tienen capacidad de poder invertir en el exterior y expandirse. Eso es fundamental porque las PYMES son el sector más afectado de la economía europea por la crisis, los grandes siguen levantando mucha plata a pesar de la crisis en Europa, son los pequeños los que están golpeados. En ese sentido, este es un mecanismo de ampliación de mercado y de sus inversiones para Europa, para países del sur de Europa y para Europa en general, es estratégica la firma  de este acuerdo comercial, de este tratado de libre comercio.
WR: El temor con el TLC es que los productos de Europa invadan el mercado local ¿Puede pasar eso a pesar de que las empresas que vengan sean más bien pequeñas?
No son tan grandes para la realidad del mercado europeo pero para la realidad del mercado latinoamericano si son grandes. Es decir que estamos hablando de empresas, de PYMES que en su capacidad de inversión, en manejo financiero son superiores a las PYMES latinoamericanas.
El mecanismo de aranceles es un mecanismo de protección para los mercados internos. Lo que hacen las naciones es gravar con un  mecanismo de aranceles y cuotas, es decir tanto te permito que metas en mi país y tanto te gravo el producto que me traes para salvar al producto que compite con el producto externo, para que tú tengas preferencia por el producto nacional.
¿Cuál es la diferencia de esto? los agricultores para poner un caso concreto, en Europa están sumamente subvencionados por sus países, hay una política la PAC, Política Agraria Común, una política establecida en el conjunto de los países la Unión Europea donde hay fuentes financieras que se establecen anualmente para subvencionar a los agricultores europeos, exactamente igual que hacen los norteamericanos pero los norteamericanos lo hacen con mucha más potencia.
El problema de esto es que si yo estoy subvencionado tengo la capacidad de  abaratar los costos y se hacen mucho más competitivos en el mercado latinoamericano. Esa afectación es la que vamos a tener en el sector agrario y en muchos otros sectores como consecuencia del TLC a partir de que se ponga en marcha en el 2016.
WR: Este acuerdo con Europa ¿podría violentar la Constitución ecuatoriana?
La Constitución Ecuatoriana no permite la firma de TLCs pero la realidad es que como otras muchas cosas que están establecidas en la Carta Magna se están incumpliendo. La política cotidiana de este país, lo que están haciendo las autoridades es irrespetar varios de los elementos que están enmarcados en la arquitectura constitucional.
En el caso del TLC hay varios elementos que en el momento dado podrían ser violados en base a este acuerdo. Para decir uno, en el Artículo 288 de la Constitución que habla de Compras Públicas se establecen que cumplirán con criterios de eficiencia, trasparencia, calidad, responsabilidad ambiental y social, se priorizarán los productos y servicios nacional en particular, los provenientes de la economía social y solidaria, de las micro, pequeñas, medianas empresas, eso dice la Constitución. Con la firma del TLC hay la posibilidad de que los europeos accedan al sistema de compras públicas, es decir dejarían de priorizar a la economía social y solidaria o para las microempresas, eso por ejemplo es una violación de la Constitución, de estas habría más en el marco constitucional que se estaría violando.
Decio Machado. Entrevista TLC Europa 3 by Wambra Radio on Mixcloud

WR. En los últimos meses hubo un boom de leyes, ¿de alguna manera se prepara el escenario legal para el Acuerdo con Europa
?



Claro, el Acuerdo con Europa conlleva una serie de modificaciones que se han estado haciendo en el marco político nacional y al mismo tiempo, otras que se van a hacer. Por ejemplo, en este momento en el Código Monetario y Financiero está en debate todo el sistema de seguros en el país. 
En el mercado europeo hay una gran concentración de firmas aseguradoras que son muy importantes, muy potentes, junto a las norteamericanas son las más importantes del planeta. Vamos a tener un aluvión de firmas aseguradoras en el país en el momento en que entre en marcha el tratado.
Los países europeos que se han ido incorporando a la Unión Europea paulatinamente, poquito a poquito, incorporándose al Mercado Único Europeo, son países donde sus aseguradoras nacionales ha sido absorbidas por parte de las aseguradoras globales europeas, alemanas, suizas, francesas. Eso va a pasar acá, eso significa que hay que adaptar la normativa en el marco de las aseguradoras para permitir que las aseguradoras extranjeras en el momento determinado, engullan, adquirieran las aseguradoras nacionales, hagan una alianza estratégica donde al final, el más grande se coma al chiquito como en todos lados.
WR: La Constitución ecuatoriana habla de Economía Social y Solidaria, con el TLC con Europa ¿quedarían resquicios para salvar esta otra economía?
La Economía Social y Solidaria en el país siempre ha sido papel mojado. No hemos sido capaces de construir una Economía Social y Solidaria real, a pesar de que hay gente súper interesante y buena que ha intentado trabajar esto, el mismo gerente de la Superintendencia Hugo Jácome, pero el problema no es quien pones allí sino las condiciones en las que estás allí. En este sentido yo creo que la Economía Social y Solidaria siempre es una cosa que está escrita en el papel pero que ha tenido poca aplicación.
El tema del TLC golpea muy seriamente a todo el sistema de Economía Social y Solidaria pero no solamente eso, también hace imposible la capacidad de desarrollo endógeno del país porque va a tener que equiparse en las mismas condiciones con una economía externa como la europea.
Para poner un caso, los mecanismos de Economía Social y Solidaria se desarrollan básicamente en el sector rural. Este país tiene firmado en el TLC con la Unión Europea, la equiparación es decir que quedan libres de cualquier tipo de carga fiscal, arancelaria en 10 años, el 96% de los productos agropecuarios del país. ¿Qué quiere decir eso? que solamente se protege el 4% de los productos. El único sector que gana en este acuerdo dentro de Ecuador es el banano por estas condiciones de perder las preferencias arancelarias con Europa.
El propio Hugo Jácome en el 2012, en la FLACSO, elaboró un simulacro de aplicación con una metodología académica del TLC en Ecuador y manifestaba que el único sector beneficiado es el banano pero este beneficiado iba a producir en 10 años, menos del 2% más de empleos. Imagínate todos los sectores que no son beneficiados, lo que va a significar. En este sentido me parece que es muy complicado plantear el tema de Economía Social y Solidaria, es como otro brindis al sol o estas cosas de la hipocresía del discurso de los políticos convencionales o de la real política.
El país cada vez es menos diferente que el resto de los países de la región. Si aquí hemos querido plantear que Ecuador era revolucionario, diferente, transformador, se estaba haciendo otra cosa, la verdad es que cada vez estamos haciendo menos otra cosa.
WR: ¿Cuál es la importancia geopolítica y económica del Acuerdo Transatlántico entre Europa y EEUU?  
Los movimientos sociales sabemos decir que la construcción de la Unión Europea ha sido la Europa de los mercaderes. A diferencia de UNASUR donde hay niveles de debate político. En Europa lo que se hablaba era estrictamente en el marco económico. Se trataba de crear una potencia económica capaz de competir en un mundo unipolar, con los EEUU.
En ese sentido, el elemento eje de la construcción europea es un elemento puramente económico por encima de las leyes laborales, de los derechos sociales de los diferentes ciudadanos de los países. Se ha igualado la moneda de la Unión Europea pero no los salarios, un trabajador sueco gana 7 veces más que un trabajador español, el salario mínimo en Grecia es inferior al salario mínimo de Francia y cosas de este tipo, no habido una equiparación en este sentido.
En ese marco de potencia económica que fue el acuerdo de unificación de la Unión Europea, de Mercado Común Europeo, en ese marco la relación de ese tratado de libre comercio con los EEUU golpea las economías europeas fundamentalmente del sur, de la misma forma en que el TLC con la Unión Europea golpea a Colombia, Perú y Ecuador. De la misma forma en que golpea estas economías se va a golpear la economía europea por parte de la economía  americana. Es un problema de asimetrías quiero decir la economía más fuerte en un acuerdo de negociación donde se equiparan las condiciones, hace que la economía más pequeña salga en peor situación. Todo acuerdo comercial benéfica fundamentalmente al más grande, eso se llama asimetrías en el marco de negociación. No se puede negociar de igual a igual con un gigante, es decir yo no puedo competir en el mercado de compras públicas en Ecuador con una empresa europea que tiene la capacidad de suministrar productos más económicos porque tiene subvenciones en su territorio, tiene mayor capacidad de producción, tiene mayor sistema de abaratamiento de costos, incluso tiene diversificada internacionalmente su producción lo que le permite producir en otros países con mano de obra más barata. Si no se contempla esa asimetría entre la capacidad de producir local con la del rival, evidentemente quien va a beneficiarse siempre es el más grande.
Eso mismo sucede en Europa con EEUU, es como revertir la situación, Europa en este caso con la Región Andina o en ese caso los EEUU  con los países europeos.